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Tusk, la metamorfosis de Kevin Smith [Cine]

Hubo un tiempo en que Kevin Smith fue considerado un director prometedor y todo un referente del cine indie. Sus películas seguían unos patrones similares: comedias con muchos personajes, diálogos rápidos, divertidos y referencias culturales varias centradas en películas y cómics.

Algo de todo esto se vislumbra (tímidamente, eso si) en 'Tusk', el irregular debut en el cine de terror de Smith.

¿De qué va?

Wallace (Justin Long) es un periodista que tiene un podcast de éxito con su amigo Teddy (Haley Joel Osment) en el que se dedican a buscar a tipos extraños para contar sus historias (y reírse de ellos). Durante un viaje a Canadá, Wallace contacta con un misterioso hombre, el sr. Howe (Michael Parks), que dice tener muchas historias asombrosas que contarle y decide ir a entrevistarlo a su casa, situada en pleno bosque. Una vez allí, las cosas se complican cuando Wallace es secuestrado por el sr. Howe, que extrañamente está obsesionado con las morsas.

La crítica

Después del éxito de 'Clerks', su primera película, Kevin Smith fue absorbido por la industria y desarrolló una carrera con películas similares que, de alguna manera, sirvieron para crear un sello personal.

Decidido a probar cosas nuevas dirigió a Ben Affleck en 'Jersey Girl', un absoluto (y merecido) fracaso que supuso el inicio del declive de su status dentro de una industria que empezaba a perder las esperanzas depositadas en él. A partir de ese momento su carrera cayó en barrena. Intentó remontarla dirigiendo 'Clerks 2', esperando de alguna manera que los personajes y situaciones que le dieron a conocer le ayudasen de nuevo, pero la película fracasó, y aunque después consiguió un leve éxito con '¿Hacemos una porno?', volvió a pegársela con la horrible 'Vaya par de polis'  perdiendo definitivamente el apoyo de Hollywood.
En ese momento la decisión fácil hubiese sido la de mendigar un poco por los estudios ofreciéndose a dirigir 'Clerks 3' (al fin y al cabo, muchos de los estudios lo que quieren es exprimir ideas produciendo sagas de películas, cuanto más duraderas mejor). Pero el bueno de Kevin decidió hacer todo lo contrario y cortó por lo sano, lanzándose a la aventura de autoproducirse un film, que además no sería una comedia, sino una sátira contra las sectas y el fundamentalismo religioso que todavía puede encontrarse en algunos rincones de la América Profunda.

'Red State', que así se llamaba la película, no fue un gran éxito pero triunfó en cantidad de Festivales (en Sitges 2011 ganó el premio al mejor actor y a la mejor película) y demostró que Smith era capaz de moverse por otros ambientes no habituales en su filmografía. 

Motivado tal vez por la experiencia (o porque Hollywood seguía ignorándole) Smith ha seguido la línea marcada por 'Red State' y ha vuelto a autoproducirse su siguiente film. Aunque también podría ser que con una historia tan marciana como la de 'Tusk' era complicado encontrar financiación siguiendo los caminos habituales...

Partimos de que la idea de la película se le ocurrió a Smith en plena grabación de Smodcast, el podcast que él y su productor, Scott Mosier, graban cada semana y cuelgan en Internet. Una noticia en un periódico local, en el que un hombre ofrecía alojamiento gratuito en su casa a cambio de que el huésped accediese a ponerse un traje de morsa durante unas horas al día, es la que le sirve al director para inventar toda la trama de la película en la que transforma a sus dos protagonistas también en podcasters.
Y aunque 'Tusk' es (o quiere ser) un film de horror, cuando da inicio nos encontramos con una retahíla de humor gamberro, algo de sexo y diálogos vertiginosos. Todos los rasgos clásicos del cine de Kevin Smith. No es hasta la entrada en escena del personaje del mad doctor de turno, excelente Michael Parks, cuando la historia gira hacia el horror puro y duro.
Combinar comedia con horror podría haber dado como resultado un buen film si la mezcla se hubiese hecho correctamente, pero Smith pierde los papeles y el control de la película cuando mejor pintaba la cosa.

Nos había presentado la historia hábilmente, por un lado la de Wallace, su compañero Teddy (Haley Joel Osment después de haberse comido entero una tienda de Dunkin' Donuts) y su novia Ally (Génesis Rodriguez, la hija del cantante José Luis Rodríguez "El Puma"), ampliando el arco argumental con el personaje de Howard Howe, que a través de flashbacks explica el por qué de su extraña fascinación con las morsas.
Cuando la cosa parecía que podía desembocar en un film realmente terrorífico incluso gore, cosa que probablemente hubiésemos aplaudido, Smith decide cargarse todo lo logrado hasta el momento con la inclusión del personaje de Johnny Deep que, bajo una capa de maquillaje que le hace irreconocible, interpreta a un personaje irritante que no hace otra cosa que cortar absolutamente el ritmo de la película.



Su interpretación está totalmente fuera de onda y presumiblemente empapada en alcohol. Una aparición en forma de cameo hubiese sido más que suficiente, incluso hubiese resultado simpática y el resultado sería exactamente el mismo sin necesidad de alargar excesivamente su papel. Es evidente que su personaje está metido con calzador en el guión simplemente para enlazar de alguna manera las dos historias paralelas (Teddy/Ally y Wallace/Sr. Howe), algo totalmente innecesario porque a pesar de que finalmente las dos historias confluyen las respectivas resoluciones no afectan particularmente la una en la otra.
Por suerte, una vez superado el "momento Guy Lapointe" todo vuelve a encauzarse por el buen camino desembocando en una espiral de locura final a la que, todo hay que decirlo, Smith podría haberle sacado mucho más partido.

Pensando fríamente en el film una vez visto, uno no sabe exactamente si creer que 'Tusk' es toda ella una gran broma de Kevin Smith hacia el espectador o si realmente el director cree que el resultado es el más digno que podría haberle dado. Sabemos que al ser una película autoproducida y con un presupuesto reducido, los medios son escasos y limitados pero es difícil creer que los propios responsables del film vean con buenos ojos el resultado de algunas escenas donde el maquillaje adquiere gran protagonismo (y no hablamos de la caracterización de Johnny Deep). Por mucha imaginación y buena voluntad que uno le ponga al visionado no hay manera de creer que aquello que vemos en pantalla es lo que nos quieren vender y no un señor embutido en un traje de látex. 

'Tusk' peca de querer englobar muchos géneros a la vez y no ser ninguno en concreto, pero a pesar de todo atesora más virtudes que defectos. El camino hacia lo bizarro en el que nos introduce Kevin Smith, aún sufriendo un bache importante a medio recorrido, consigue atraparnos lo suficiente durante todo el metraje no tomándose demasiado en serio lo que nos está contando para poder rematarnos con una escena final tan melancólica como brillante.

Información de más
  • La idea de Kevin Smith es que esta sea la primera película de una trilogía titulada "Trilogía del Verdadero Norte" en la que se basará en historias de la mitología canadiense.
  • La hija de Smith, Harley Quinn Smith, y la de Johnny Deep, Lily Rose Deep, son las dos dependientas de la tienda en la que se para Wallace al inicio del film.
  • El dibujante italiano Francesco Francavilla ha realizado varias ilustraciones en formato cómic inspirándose en algunas escenas de la película. 
Nota final: 6

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