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27 de septiembre de 2016

Verano 2016 [Cine]

Cierto es que hubiésemos preferido pasar los calurosos días de este ya extinto verano de 2016 en alguna playa paradisíaca, decidiendo cómo pasar las horas. Tal vez tostando nuestra ya de por si blanquecina piel bajo el sol o remojándonos en las cristalinas aguas de susodicha playa. Sin embargo, como nuestro presupuesto no daba para mucho más que comprar una piscina de plástico donde remojar los pies decidimos refugiarnos en todas aquellas salas de cine donde el aire acondicionado estuviese lo suficientemente alto como para congelar cualquier parte de nuestra anatomía.


Tanta asiduidad a las salas cinematográficas nos ha permitido dos cosas: la primera, mantener nuestro color blanquecino, digno de cualquiera de los vampiros de la saga 'Crepúsculo', y la segunda y más importante, la de elaborar un ranking con lo mejor y lo peor de este verano.



No ha sido una temporada de grandes películas, pero si de alguna que otra decepción mayúscula y más de una sorpresa que uno no esperaba en absoluto. En lo más alto de nuestra lista encontramos a Steven Spielberg y 'Mi amigo el gigante', película a la que se ha atacado diciendo de ella que es lenta y aburrida, cuando ésta es su mayor virtud puesto que lo que algunos confunden con lentitud y aburrimiento es simplemente una forma de narrar la historia que remite a un cine de otras épocas, mucho más pausado. 




Es curioso que a Spielberg se le ha alabado muchas veces por ser fiel a ese estilo clásico suyo tan característico, no dejándose llevar por la tentación de un montaje mucho más moderno y acelerado. Justo ahora, cuando ha decidido hacer su película más clásica, los palos le han caído por todos lados. Pero pasarán los años y llegará el día en que 'Mi amigo el gigante' sea encumbrada como la pequeña joya que es.

Siguiendo de cerca a Spielberg y su gigante, otro film que ha sido ignorado en su paso por las salas y que con el tiempo también será reconocido como película de culto: 'Dos buenos tipos'. 



Al igual que la película de Spielberg su aroma añejo ha sido el principal blanco de las críticas que ha recibido cuando esa es su mejor baza. No se conforma con ser una de las mejores buddy movies de los últimos tiempos, gracias en parte al gran trabajo de Russell Crowe y un enorme Ryan Gosling, si no que además nos ofrece una película con un ritmo vertiginoso que no decae en ningún momento, gracias al estupendo guión y dirección de Shane Black.

Muy lejos de los dos primeros puestos encontramos nuestras dos siguientes propuestas, películas que a pesar de no ser redondas son más que aceptables, algo que no hubiésemos dicho nunca de la nueva 'Cazafantasmas'. A priori, era una de las que tenía más números para ser destrozada por todo el mundo pero una vez vista uno no puede más que rendirse a la evidencia de que es uno de los remakes más decentes que podremos encontrarnos jamás, y eso es gracias a la aplicación de la fórmula empleada por J. J. Abrams con Star Wars, es decir, copiar prácticamente la estructura de la película original para presentar algo que parezca nuevo. 



En su descargo, diremos que Abrams utiliza esta técnica mucho más inteligentemente que no Paul Feig, que se ha limitado a variar muy pocas cosas del original pero que ha conseguido algo impensable: controlar a Melissa McCarthy evitando que se convierta en la actriz exagerada y sobreactuada que suele ser.

Otro remake que merece ser destacado es el de 'Peter y el dragón', acertada nueva versión del clásico Disney de los años 70 y, todo hay que decirlo, es una de sus peores películas. Parece ser que Disney apuesta ahora por rehacer todos sus antiguos films, una fórmula magistral que le supone un esfuerzo mínimo y que le reporta numerosos beneficios. 



Esta nueva versión, al igual que el nuevo diseño del dragón es menos infantil y más oscura y sólo se le puede achacar falta de garra a los villanos, sin dejar de lado esa escena final que es totalmente prescindible, prácticamente echa a perder lo conseguido con la moraleja del film.

Entramos ya en una zona donde encontramos películas de las que se esperaba mucho y hayan sido o no un éxito en taquilla, nos han dejado más fríos que otra cosa. Tanto 'Star Trek: Más allá' como 'Expediente Warren: el caso Enfield' y 'Buscando a Dory' siguen con precisión a sus predecesoras en las respectivas sagas consiguiendo resultados dispares. Por lo que respecta a las nuevas aventuras del capitán Kirk y compañía, el intento de conseguir un film que conmemore los 50 años de la saga y deje contento tanto al fan acérrimo como al espectador puntual, da como resultado un film que navega  entre dos aguas constantemente y acaba siendo un producto algo desequilibrado, aunque tremendamente entretenido.



Querer hacer una secuela de un éxito tan potente como fue el primer 'Expediente Warren' era algo complicado y algo practicamente imposible de conseguir si el director no volvía a ser James Wan. 'Expediente Warren: el caso Enfield' no aporta nada nuevo al género pero vuelve a demostrar que Wan es capaz de sacar petróleo de cualquier lugar volviendo a demostrar que es el auténtico rey del género en estos momentos.




Pero si intentar superar la primera 'Expediente Warren' ya era algo difícil querer hacer lo mismo con 'Buscando a Nemo' era casi una misión suicida. Sabemos que Pixar se toma muy seriamente esto de las secuelas y que no ofrecerían más de lo mismo y 'Buscando a Dory' casi lo consigue. Dejando de lado que visualmente es una auténtica obra maestra (cada nuevo film de Pixar supera al anterior técnicamente hablando) la historia no consigue atrapar al espectador de la misma manera que lo hacía su predecesora. 




Además, presenta un preocupante bajón en el ritmo de la historia hacia la mitad de la película del que afortunadamente sale gracias a un final apoteósico y sobre todo, a la presencia de el pulpo Hank. ¡Por favor Pixar, que vuestro próximo proyecto acuático sea 'Buscando a Hank'!

Y si hasta ahora caminabamos por Tierra de Nadie, el camino nos dirige directamente al propio infierno cinematográfico, donde el visionado de algunas películas puede llegar a causar vergüenza ajena.

La pregunta que nos hicimos cuando supimos del proyecto de 'La leyenda de Tarzán' era: ¿hacía falta otra película de Tarzán? La respuesta era evidente, un NO rotundo. Aún así, los responsables del film siguieron adelante con su idea vendiéndonos que era una nueva vuelta de tuerca a la leyenda del hombre mono... Pues os voy a decir una cosa: esa nueva versión no se ve por ningún sitio, al igual que la química entre Alexander Skarsgard y Margot Robbie, Tarzán y Jane respectivamente. Eso si, podemos deleitarnos con toda una serie de animales digitales que rozan la perfección y con la desganada actuación de Christoph Waltz que está deseando pasar por caja para cobrar su cheque y olvidarse del film, al igual que hacemos nosotros nada más salir de la sala.




También hemos tenido descalabros y decepciones durante esta época estival. El más sonado tal vez el de 'Escuadrón Suicida', un film que prometía en su planteamiento inicial, que tras ver sus trailers aún prometía más y que decepcionó en su gran parte a la mayoría de espectadores.

Es evidente el problema que tiene la película y no tiene nada que ver con su calidad artística. El verdadero problema son las ganas que tienen Warner y DC por imitar a Marvel en el desarrollo de su universo superheroico. Esas prisas por comerle el terreno a su rival hace que la mayoría de sus proyectos luzcan apresurados y confusos, sobretodo por la pésima idea que representa quitarle al director la posibilidad de montar el largometraje tal y como él hubiese deseado, remontandolos a gusto de la compañía para que sean aptos para cualquier público. Estamos seguros que el montaje del director de 'Escuadrón Suicida' será mucho mejor que lo visto en salas, pero parece que con tal de poder estrenar la película en la fecha indicada a los dirigentes de ambas compañías les importe poco presentar un film fallido sabiendo que meses más tarde podrán presentar una edición en bluray con montaje adicional.



Tal vez este nuevo montaje nos ofrezca un film superior o con algo más de sentido y eso es algo que no conseguirá 'Independence Day: Contraataque', absurda segunda parte que pretende darle una vuelta a todo lo ya vivido en la primera entrega pero que acaba siendo una mala copia del original.

Tramas absurdas, actores pésimos y situaciones rozando la vergüenza ajena hacen de la película una de las secuelas más inútiles vistas en los últimos años que, eso si, ofrece unas estupendas escenas de destrucción gracias a que la mayor parte del presupuesto se ha empleado en unos FX de primer nivel. Querido Will Smith, ahora entendemos por qué rechazaste participar en la película.



Y como se suele decir, hemos dejado lo mejor para el final, o en este caso lo peor, porque la película que tiene el honor de coronarse como la peor de todas las estrenadas este verano es 'Mascotas', un film que empieza como un cohete pero que se desinfla a los pocos minutos, justo en el momento en el que entra en escena el personaje de Duque. 

Es evidente que el film de referencia de 'Mascotas' es 'Toy Story' pero lo que en ésta era el punto fuerte de la película y en la que se sustentaba toda la trama, la relación entre los dos principales protagonistas, aquí está muy mal estructurada, básicamente porque el personaje de Duque es tremendamente antipático.

La trama principal es tan básica que ni el ritmo endiablado con el que suceden las cosas consigue despertarnos del letargo en el que hemos quedado sumergidos, seguramente porque el tono humorístico escogido para la película sólo puede gustarte si no tienes más de 4 años. A pesar de todo, 'Mascotas' ha acabado siendo la película más taquillera del verano y sus responsables ya han adelantado que trabajan en su inevitable secuela. 




Con la llegada del fresco otoñal esperamos también la llegada de propuestas cinematográficas mucho más estimulantes, cosa que, visto lo visto, no será demasiado difícil.

Notas:
  • Mi amigo el gigante: 8
  • Dos buenos tipos: 8 
  • Cazafantasmas: 6 
  • Peter y el dragón: 6
  • Star Trek: Más allá: 6
  • Expediente Warren. El caso Enfield: 6
  • Buscando a Dory: 6
  • La leyenda de Tarzán: 5
  • Escuadrón Suicida: 4
  • Independence Day. Contraataque: 3
  • Mascotas: 2

20 de mayo de 2016

Aferim! [Cine]

Desde hace seis años la Filmoteca de Catalunya viene presentando, en colaboración con el Instituto Rumano de Cultura, una selección de los filmes más destacados realizados en Rumanía durante el año anterior, inéditos en nuestras salas, denominada Mostra de Cinema Romanès Contemporani

Un cine que cuenta sus propias historias con un lenguaje y estilo definidos y que ciertamente goza de buena reputación entre los expertos por su calidad artística, con cineastas reconocidos internacionalmente como Cristian Mungiu, Cristi Puiu, Corneliu Porumboiu o Radu Muntean, pero que habitualmente no suele exhibirse comercialmente por nuestros lares. 

Este año ha inaugurado la muestra 'Aferim!' (2015), del realizador Radu Jude, que se alzó con el Oso de plata al mejor director en el Festival de Berlín del año pasado, y no ha decepcionado nada.


La acción de 'Aferim!', cuyo título hace referencia a un vocablo turco que significa «¡Bravo!» pero empleado sobre todo con un sentido irónico, se desarrolla en la Valaquia rumana en 1835, territorio en disputa entre los Imperios ruso y otomano. Se trata de un viaje iniciático, de aprendizaje, que transita entre la comedia y la tragedia, a través de las enseñanzas que un padre, Constandin, un viejo alcaide, transmite a su hijo ayudante, el joven e ingenuo Ioniṭӑ, tanto de su oficio como de filosofía práctica de la vida, en el transcurso de la búsqueda, captura y entrega a su dueño de un esclavo gitano fugitivo. 


Un viaje físico que le llevará a descubrir el mundo real en el que habita, que se ejemplifica esencialmente con el descubrimiento de la injusticia y la crueldad. En este sentido, el plano fijo inicial de los títulos de crédito, en el que aparecen unos cardos borriqueros movidos por el viento, resume en esencia la lección final que Constandin transmitirá a su hijo: la de la capacidad de adaptación, resistencia y supervivencia en un medio hostil.


A lo largo del recorrido somos testigos de los ideales, valores y costumbres de la sociedad patriarcal de la época, caracterizada por la sumisión de los débiles a los poderosos y de las mujeres a los hombres, al amparo de la legitimación religiosa. Y, a su vez, detectamos en el pasado las raíces de ciertos problemas endémicos del país, tales como la discriminación de los gitanos, la violencia doméstica contra las mujeres, la corrupción, el abuso de poder o la pobreza. Así, se nos muestra nítidamente, a modo de denuncia silenciosa, la resignada sumisión de los que son menos, los esclavos y los habituados a obedecer a la autoridad (sirvientes, campesinos y mujeres), aleccionados por la religión, frente a la inevitable y despiadada tiranía de los que son más, en una sociedad jerarquizada. 


Del mismo modo, se exploran los motivos por los que el conformismo y la aceptación de la realidad se imponen al instinto de rebeldía ante una injusticia flagrante: tanto la apelación al cumplimiento del deber como el temor a represalias. En esta línea, puede proponerse una posible analogía con la Rumanía totalitaria.
Toda la historia está narrada desde un punto de vista distante e imparcial, debido al uso de la cámara fija y el plano secuencia. La fotografía en blanco y negro, como la del siglo XIX, en formato panorámico contribuye a ese distanciamiento. La película se abre y se cierra con un fundido en blanco que enmarca la narración. Así mismo, utiliza el fundido en negro para separar algunas secuencias, de acuerdo con su estructura episódica: el interrogatorio a los siervos del monasterio, a los buscadores de oro gitanos, el encuentro con un monje ortodoxo, la captura del esclavo gitano huido, etc. 


A todo ello hay que añadir, además, la pretensión de recrear la atmósfera del lugar y de la época mediante el lenguaje coloquial, canciones, dichos y expresiones populares, y extractos de leyes de aquel tiempo, como explicó la coorganizadora de la Mostra, Ioana Anghel, en el acto de presentación, lo que unido al punto de vista neutro y las tonalidades en blanco y negro, así como las sonoridades orientales y los ritmos de la música tradicional, proporcionan mayor autenticidad y credibilidad al relato.



Nota final: 8

Javier Robles
@moiblancetbleu

17 de mayo de 2016

Turbo Kid, para los más "viejovenes" [Cine]

Si de pequeño cuando veías la película “Los bicivoladores” te flipabas dando saltos con tu bicicleta, tarareabas el tema musical de tu videojuego favorito de 8 bits y te encantaba el mundillo de la saga Mad Max (incluyendo las versiones italianas como 'Ruedas de fuego') estas de enhorabuena. 'Turbo Kid' es la película que te va a hacer volver a esa época nostálgica.

¿De qué va?

En un futuro post-apocalíptico, el agua es un bien preciado y en todo el mundo solo existe la ley del más fuerte. He kid (Munro Chambers) es un joven que se ha criado solo en este mundo cruel, con la ayuda de sus cómics y su obsesión por buscar objetos retro. Con ayuda de sus compañeros que irá conociendo a lo largo de su aventura, deberá luchar contra Zeus (Michael Ironside) el auto-proclamado líder y su grupo de salvajes.

La critica

En palabras de los tres directores y guionistas de Turbo Kid estaríamos ante la primera película del género “nostalgia”, algo que comparto con ellos en su totalidad. Desde sus primeros compases con una imagen distorsionada como si fuera un VHS hasta sus notas musicales de su primer tema donde se ve que los realizadores le tienen un cariño especial a la época de los 80 y principios de los 90. Con lo cual, tenemos ante nosotros una historia de aventuras para adultos que se eleva más allá del homenaje. 

La historia se centra en un chico (llamado simplemente The Kid) el cual busca su propia fuerza interior y sigue su destino con su bicicleta BMX. Junto a él tendremos a su interés amoroso, una chica llamada Apple (Laurence Lebouef) que tendrá algún secreto interior que no quiere desvelar. Sumando al típico villano salido de una mala serie y su matón llamado Skeletron que con una máscara y su original arma de cuchillas sembrara el terror.

La lista de referencias sobre aspectos y objetos ochenteros es interminable, en lo que parece un juego de los directores a los espectadores en ver cuántos son capaces de reconocer, así como lo que comparte 'Turbo Kid' con los largometrajes primerizos de Peter Jackson como 'Braindead' y la productora de Serie Z como Troma. Esto es debido a que, como he comentado antes, esta aventura es para mayores debido a la cantidad de escenas grotescas (es decir, gore) y violencia a la vieja escuela (con mínimo de  CGI)  que desprende cada escena, destacando la pelea en la piscina vacía o el clímax final en un páramo desértico. Claramente esa violencia parece salida de dibujos animados, debido a ese toque de humor con mala uva, en lo que ver esta película en compañía de amigos y unas cervezas puede ser toda una experiencia.
'Turbo Kid' no es una película perfecta por diferentes motivos. El primero es que la historia puede pecar de tener un ritmo con algún altibajo, donde aparece algún que otro personaje sin sentido al desarrollo del arguemtno, como lo es un cowboy campeón de pulsos, que si en los primeros compases puede ser un homenaje a él gran Clint Eastwood, al rato puede llegar a molestar su presencia. Otro de los puntos negativos estaría en el dúo protagonista, mientras que solo puedo decir aspectos positivos de la actriz que interpreta a Apple, a la que consigue que le cojas cariño, el protagonista, a mi parecer, es bastante soso y la química en los momentos románticos entre ambos se nota quien es el eslabón débil de los dos. Aunque no solo Laurence Lebouef se puede llevar las mejores palabras, también tenemos a Michael Ironside como Zeus, un villano excéntrico y pasado de vueltas en lo que parece una coña al Dennis Hooper de 'Waterwold'.

Como último aspecto destacable, no puedo dejar pasar el pedazo de banda sonora (ganadora en el festival de Sitges de 2015) que tiene la película, creada por el dúo musical LE MATOS, una mezcla de techno y electrónica excelente, que consigue crear en las escenas un subidón de adrenalina que es aco****nte.
Solo puedo acabar diciendo que Turbo Kid es una experiencia nostálgica para los que somos “viejovenes” que vamos a disfrutar de principio a fin, una mezcla de drama, romance, humor y litros de sangre que no va a defraudar a quien busque algo más que un “pastiche” homenaje absurdo, ya que se nota el mimo de los directores en su primera película que por cierto, no será la última ya que anunciaron que tenían muchas ideas para una secuela…

Información de más
  • La idea original proviene del corto “T de Turbo” que presentaron para el concurso para ser el corto ganador de la película de segmentos “ABC for Death” (no gano).
  • Los directores tiene cameo: François Simard y Anouk Whissell (pareja en la vida real) participan en un flashback como padres de The Kid y Yoan-Karl Whissell (hermano de Anouk) como secuaz de Zeus en una escena donde tendrá un pequeño accidente con unas cuchillas.
  • Terminando con Yoan-Karl Whissell es conocido que después de cada pase de su película en festivales cinematográficos, ofrece abrazos gratis si te gustaba Turbo Kid (vamos un tio majo).
Nota final: 7

16 de mayo de 2016

Espejos de cine [Especiales]

Las ilusiones, las mentiras, la soledad, lo inalcanzable, la duplicidad... El tema a tratar de esta entrada especial son los espejos y como se utilizan en el cine como elemento y/o recurso visual que llena de significado a una escena. En el séptimo arte es importante el qué (la historia), pero también es importante el cómo (la forma en la que nos cuentan esa historia). El lenguaje audiovisual abre un abanico inmenso de posibilidades y permite contar una misma historia de muchas maneras distintas. Cada director/a escoge una forma de grabar una historia, el tiempo de iluminación que más le conviene a determinados planos, como encuadrar un momento o acción, la importancia que puede tener el sonido dentro de la escena... y también, el uso que dar a los elementos que forman parte del decorado, incorporándolos a la historia y dotándoles de peso narrativo.

En esta ocasión he escogido los espejos ya que es un elemento que puede estar relacionado con la mentira, con la dualidad de los personajes, con la verdad, con la locura, con la imaginación... Todo depende de la historia y de la dirección. Es un elemento que suele dar mucho juego: al mismo tiempo que un personaje se observa a sí mismo, a la vez es observado por el espectador que está protegido tras la cuarta pared.

El espejo puede utilizarse como recurso a la hora de crear un personaje. En el clásico 'Ciudadano Kane' (1941) vamos conociendo y construyendo el personaje mediante la información que vamos recibiendo desde diversas fuentes. ¿Quién fue Charles Foster Kane? ¿A cuántos Kane nos han descrito? Esa idea la refuerza el siguiente plano, el plano de un hombre con muchas caras.
Siguiendo con el cine de Orson Welles, logra un efecto similar en 'La dama de Shanghai' (1947), en el laberíntico clímax de la película concretamente. En este caso, refuerza la idea de las mil caras de la femme fatale además del caos en el que se encuentra la pareja protagonista. Un capricho visual que añade significado y dramatismo a la escena.
El espejo es un recurso recurrente en el cine negro, y unido a las femme fatale (a la atracción, el deseo, la mentira...). En 'Perdición' (1944) de Billy Wilder es un elemento clave en la presentación del personaje de Phyllis Morris (interpretado por Barbara Stanwyck). El espejo refuerza el engaño, la duplicidad de ese personaje manipulador. Además "enmarca" a los dos protagonistas de la película, atrapados y condenados.
La idealización y la ilusión. Los espejos también puede jugar con más de un concepto al mismo tiempo, en 'Vértigo' (1958) de Alfred Hitchcock tenemos por un lado el engaño o la duplicidad, y por el otro la obsesión.
Los espejos también pueden mostrar la realidad, o reforzar esa idea. En 'Las vidas posibles de Mr. Nobody' (2009) de Jaco Van Dormael encontramos un ejemplo de ello. La escena muestra el mal momento que está pasando una pareja, el color azul no está escogido al azar, y el espejo, además de refleja que es una pareja que está desenfocada, perdida.
Otra relación definida mediante el reflejo en un espejo es la de el melodrama 'Imitación a la vida' (1959). El personaje tiene que hacer frente a la realidad, y aceptar a su madre. El director coloca a madre e hija en el mismo encuadre, distanciadas, el espejo muestra la realidad que la hija se empeña en negar. El personaje no quiere afrontar la realidad, se avergüenza de su madre. Dirigida por Douglas Sirk, especialista en el uso de los espejos, 'Imitación a la vida' es un melodrama con un final desgarrador. 

El espejo también puede reforzar la idea de la locura. Como la de Norma Desmond (Gloria Swanson) en 'El crepúsculo de los dioses' (1950), obsesionada y enajenada por el reflejo de la estrella que un día llegó a ser. 
O la del personaje de Natalie Portman en 'Cisne negro' (2010), obsesionada con la perfección el plano de la película de Darren Aronofsky adelanta acontecimientos.
Mientras que Aronosfky adelanta acontecimientos o conflictos, también lo hizo en su día Luchino Visconti en la magnífica 'Rocco y sus hermanos'. Un espejo, para mostrar una dualidad, para recalcar la falsedad de las palabras y anticipar un conflicto entre los personajes.
Mediante el lenguaje cinematográfico el director/a nos puede adelantar acontecimientos, decir muchos más de lo que a primera vista una sencilla escena puede aparentar. Reforzar lo que dicen las palabras, o contradecirlas... Exige un espectador activo e implicado en la historia. Hay muchos más ejemplos que podría haber comentado en esta entrada, pero el texto resultaría interminable. Me gusta cuando en una película los elementos ayudan a contar y/o complementan la historia. Y el buen uso de un espejo, es algo que me encanta.

Escrito por Naiara González, redactora de ¿Como lo haría Wilder?

14 de abril de 2016

AKU NO HANA (LAS FLORES DEL MAL), una jodida locura [Manga]

¿Manga? ¿Aquí criticáis eso? ¡Claro que sí! Pero a veces se me olvida que se leer y claro, tiro de animes por perrería (aunque luego lea el sub, la cuestión es ir a lo fácil). Hoy traigo un manga de esos que nos hace pensar cuando lo terminamos, no por su difícil comprensión, si no por lo que hemos leído.

¿De qué va?

Takao Kasuga es un chaval de secundaria que está locamente enamorado de Nanako Saeki, una compañera de clase. Un día, Takao encuentra las ropas de gimnasia de su amor platónico y las roba. Lo que Takao ignora es que Sawa Nakamura ha visto lo ocurrido y no dudará en chantajearle de la peor forma.

La crítica

Uno empieza leyéndose 'Aku no Hana' y cuando termina, aún no sabe que narices ha leído. No es que se trate de una historia difícil comprensión, no es un manga escrito por David Lynch ni nada parecido, pero la historia tiene mucha miga y sus personajes hacen que te vuelques por completo en ella, por mucha locura desatada que haya.

El manga de Shūzō Oshimi está ambientado en un colegio de secundaria y trata sobre la evolución de tres de sus personajes a su madurez. La particularidad en este caso es que la madurez es llevada al extremo, debido a los impulsos que siente Takao por Saeki y la manipulación de Sawa hacía Takao.

Y así es como florece 'Aku no Hana', una historia que es llevada al extremo por culpa de las inseguridades de sus personajes en su vida amorosa. Todos hemos sido adolescentes y sabemos que hay días mejores y días peores en cuanto al amor se refiere, pero Shūzō Oshimi hace pasar a sus personajes por un infierno.

Hablamos de un manga dramático, a la par que psicológico y, finalmente, de un romance. Quizás no sea la historia de amor típica y no esté definida como tal, pero nadie puede negar que el amor está en el aire y que, básicamente, sin él el manga no tiene cabida.


Haciendo una comparativa rápida, 'Aku no Hana' tiene el estilo de 'Oyasumi Pun Pun', aunque mucho menos dramático. Es más que nada la esencia, esa esencia de leer algo que podría ser un "slice of life" llevado a la exageración más pura.

Para poder entender mejor de que hablo, es necesario entender a todos los personajes involucrado en el asunto. Por un lado, el auténtico protagonista, Takao Kasuga, es un chaval diferente del resto (o eso cree él). Se cierra en su mundo leyendo libros de gran complejidad (como por ejemplo 'Las flores del mal' de Baudelaire) y se obsesiona con su amor platónico, la chica ejemplar de clase, Nanako Saeki. No obstante, es alguien de mentalidad débil, incapaz de hacer nada por si mismo.

Por su parte, Nanako es una chica que a primera vista parece superficial y da la sensación de que no vaya a tener peso en la obra, pero no es así. Nanako es una chica que se ha visto sometida a las exigencias de su madre y apenas ha disfrutado de su niñez. Finalmente, Sawa Nakamura, es una chica marginada (o automarginada, depende de como se mire), que no quiere relacionarse con nadie porque piensa que todos son basura y que aprovecha la mínima oportunidad para generar caos.

Entonces llega el embrollo: Takao roba la ropa de gimnasia de Nanako y Sawa lo ve. A partir de aquí, esta última lo amenazará y se aprovechará de él para hacer todo tipo de cosas de lo más raras. Para Sawa, Takao es un pervertido y quiere sacar ese lado.

Con lo cual, estamos ante un manga extremadamente psicológico que pretende transmitir los miedos y preocupaciones de sus protagonistas, en especial los de Takao. Pero lo que al principio era un problemilla, va a más y más, arrastrando a los personajes a un pozo sin fondo que alcanza la perturbación ¿Esto es lo que hacen los adolescentes realmente?. Por ello todo se lleva al extremo, porque algo que parecía una nimiedad termina por extenderse.

Argumentalmente, 'Aku no Hana' es una maravilla. Al comienzo dudas de lo que puede llegar a ser y alucinas con el camino que va cogiendo, pero con el entuerto que se lía tan solo pides leer más y más. El mangaca, Shūzō Oshimi, engancha al lector al comienzo y le muestra como de retorcida puede ser la mente de un adolescente, así como lo débiles que son, puesto que cualquiera puede hacer contigo lo que se le antoje si no eres fuerte.
Pero no tan solo alabo el trabajo de Oshimi en su argumento por tan poco. Lo mejor de todo es que el manga tiene una parada en su momento cúspide y un reinicio. Es difícil hablar de ello sin spoilear, pero lo que hace es jugar a su antojo con el argumento, sin hacer perder el ritmo del lector, por supuesto. 

En el aspecto más técnico, tal vez al comienzo nos resulte extraño la manera de dibujar de Oshimi, de hecho la encontré algo vulgar y falta de definición. Pero a medida que avanzan los capítulos, el dibujo es más definido y gana mayor calidad, aunque realmente se mantiene dentro de la media y tampoco sorprende demasiado. Tal vez un dibujo más siniestro para las escenas más duras, remarcando el horror que viven los personajes, hubiese sido más acertado, pero no se puede quejar uno.

Cuando terminas algo y éste deja un vacío en ti, se nota que has leído o visto algo bueno. 'Aku no Hana' no es un manga que digas al momento "joder, que pasada" pero te darás cuenta, al terminarlo, que has leído una historia diferente y muy buena.

Información de más
  • Existe una adaptación del manga a anime de 12 capítulos.
  • El título de la obra significa "las flores del mal" en referéncia al libro preferido de Takao, 'Les fleurs du mal' de Baudelaire.
  • El manga empezó su serialización (de forma mensual) el 9 de septiembre de 2009 en la revista Bessatsu Shōnen Magazine, de la editorial Kodansha, y finalizó el 9 de mayo de 2014 contando con once volúmenes recopilatorios (tankōbon).
Edición
  • Editorial: Norma Editorial
  • Formato: Libro rústica, blanco y negro, 208 págs. 
  • Precio: 8€ el tomo (colección de 11 tomos)

Nota final: 9

13 de abril de 2016

El encanto de EL LIBRO DE LA SELVA [Especiales]

Cuando abordamos una película basada en un libro siempre acabamos discutiendo si el resultado final es fiel o no al original literario. Por lo general, lo que el lector desea es ver una adaptación en imágenes que resulte lo más fiel posible a lo leído, aunque el resultado final siempre esté supeditado a la visión del director de la película que puede decidir hacer una versión muy fiel o por el contrario utilizar sólo la idea principal del libro para hacerla transitar por caminos diferentes.

El caso de 'El Libro de la Selva' es de estos últimos. La lectura del original de Kipling  y la visión posterior del film animado no pueden ser, por fortuna, más diferentes. Y decimos que por fortuna porque de no haber sido así nos hubiésemos perdido la que es sin duda una de las obras maestras del cine de animación.
Mientras que el libro es sombrío y oscuro la película es todo lo contrario, y que sea así no es casual. El culpable de esta visión alegre y optimista fue el propio Walt Disney que tomó las riendas de un proyecto que inicialmente le había encomendado a Bill Peet, uno de sus colaboradores más fieles. La visión de Peet era mucho más fiel al libro y cuando Disney, que en esos momentos estaba más enfrascado en la construcción de sus parques temáticos que no en la producción de largometrajes vio el enfoque oscuro que le estaba dando a la producción paralizó el proyecto.

Después de que ambos discutiesen por el tono del film, Bill Peet fue apartado del proyecto y Disney tomó las riendas del mismo. Lo que quería era un film divertido y alegre que atrajera al público pero sobretodo que tuviese unos personajes carismáticos. 



Se eliminaron las partes más sórdidas del libro para darle al proyecto el aire alegre que se buscaba y en cuanto a los personajes, que obviamente ya estaban en el original de Kipling, Disney se quedó sólo con algunos, transformando la personalidad de muchos de ellos a su conveniencia (el cambio más significativo fue el de Baloo, que pasó de ser un oso viejo y sabio a un vitalista bonachón y marchoso). 

Eso se consiguió gracias al tremendo talento de los animadores que trabajaban en la compañía en ese momento, algunos de ellos integrantes de los legendarios 'Nine Old Men' (Eric Larson, Les Clark, Ward Kimball, Ollie Johnston, Frank Thomas, Wolfgang Reitherman, Marc Davis, John Lounsbery y Milt Kahl), considerados como los padres de la animación moderna. 



Bajo la batuta de Wolfgang Reitherman, fue Milt Kahn, considerado por muchos como el mejor animador que tuvo jamás Disney en plantilla, el que se encargó de crear el aspecto visual de cada personaje para posteriormente pasarlo al resto de animadores. 
El tema principal de la película es la amistad, sobretodo la que mantienen Baloo y Mowgli, y está perfectamente reflejada en pantalla gracias al trabajo de Frank Thomas y Ollie Johnston, que se encargaron de animar todas sus escenas. Los dos animadores, que se conocían desde los 19 años cuando ambos empezaron a trabajar para Disney habían forjado una gran amistad que quedó patente a la hora de interpretar la peculiar relación entre el oso y el pequeño huérfano humano, una de las claves del éxito de la película. 



Otro gran acierto fue de la elección de los actores encargados de poner voz a todos y cada uno de los personajes. 'El Libro de la Selva' tiene uno de los casts más perfectos que existen en una película de animación, ejemplo de simbiosis y retroalimentación perfecta entre actor y dibujo. En algunos casos se utilizaron rasgos físicos del actor para definir el aspecto visual del personajes (el mentón prominente del tigre Shere Khan es claramente el de George Sanders). En otros se adaptó el dibujo totalmente a la forma de ser del intérprete, siendo los dos casos más evidentes los de Baloo, un personaje al que los animadores no acababan de encontrarle el tono adecuado hasta que Phil Harris empezó a recitar los diálogos tal y como él mismo los hubiese dicho en su vida normal, dotando al personaje de ese espíritu tan particular y reconocible; o el del Rey Louie, en el que es imposible no reconocer a Louie Prima bajo sus movimientos.



Y si en versión original decimos que las voces son perfectas lo mismo podemos decir de su versión doblada. El característico doblaje realizado en México que traían cada una de las películas animadas que se estrenaban entre nosotros era generalmente excelente, gracias a la labor de Edmundo Santos, destacado director y actor de doblaje mexicano y responsable de las adaptaciones y posterior doblaje de las películas de Disney y que en 'El Libro de la Selva' consiguió también uno de sus mejores trabajos.



Además de unas voces muy similares a los originales consiguió que la versión castellana tuviese la misma personalidad que la VO (en algunos momentos es incluso superior) introduciendo cambios significativos pero muy acertados. En VO, los buitres que ayudaban en la parte final del film a Mowgli tenian el aspecto de los Beatles (en un principio iban a ser los encargados de ponerles voz) y sus acentos eran de Liverpool pero en la versión dirigida por Edmundo Santos los cuatro buitres británicos se transformaron en un buitre argentino, otro con el acento mexicano más acentuado, un tercero con una peculiar forma de hablar más propia de los barrios bajos que de la selva y el último y seguramente el más recordado, un buitre andaluz gracias al inolvidable trabajo de Florencio Castelló, actor sevillano emigrado a México que se hizo muy popular doblando al gato Jinxs de 'Pixie & Dixie'.



El toque final y otra de las claves del éxito de 'El Libro de la Selva' fueron su música y sus canciones. Compuestas por los hermanos Robert B. Sherman y Richard M. Sherman consiguieron algo que parece muy sencillo pero que es uno de los principales problemas del cine musical, que las canciones no detuvieran la acción del film sino que la hicieran avanzar. 



Cuando pensamos en las canciones de 'El Libro de la Selva' a todos nos viene a la mente 'The Bare Necessities' o 'Busca lo más vital' en su versión en castellano pero curiosamente fue la única que no escribieron los hermanos Sherman. Su autor fue Terry Gilkynson, el primer compositor al que se le encargó el trabajo pero sus temas fueron desestimados por no ser suficientemente divertidos. Disney quería eliminar todas las canciones de Gilkynson pero el resto del equipo le hizo ver que 'The Bare Necessities' tenía que estar en la película, a lo que finalmente accedió. La canción se convirtió en un gran éxito y en el emblema del film e incluso estuvo nominada al Oscar a la mejor canción.

Cuando se estrenó el film fue todo un éxito pero pocos saben que el proyecto estuvo a punto de desmoronarse cuando estaba prácticamente terminado debido a la muerte de Walt Disney. La mayor parte de los animadores creyeron que con la muerte de Disney terminaba también su manera de hacer películas animadas. Nada más lejos de la realidad puesto que sucedió todo lo contrario. Con su muerte, esa manera de hacer cine arraigó todavía más todavía en el trabajo de todos sus colaboradores y en todos los largometrajes posteriores uno puede reconocer fácilmente el sello personal de Disney.



'El Libro de la Selva' fue la última película supervisada personalmente por Walt Disney y centrándonos únicamente en las películas que produjo mientras vivió podemos considerarla el final perfecto a su carrera ya que condensa todos los valores por los que Disney era conocido. Si hay una película con verdadero encanto dentro del universo Disney esa es sin duda 'El Libro de la Selva'. Probablemente, y analizando únicamente los aspectos técnicos, no sea de las películas más brillantes que han salido de sus estudios pero eso no es problema para una película que rebosa vitalidad por los cuatro costados.