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Sitges 2015: ¡No estamos acreditados, pero nos da igual! DIAS 2, 3 y 4 [Especiales]

El primer día de Festival nos lo habíamos tomado con calma. Cuando tienes por delante 10 dias de proyecciones contínuas tampoco es cuestión de empezar a quemar las retinas a la primera de cambio. Pero había que ponerse las pilas porque llegaban los 3 dias más completos de Festival.

Para nuestra desgracia, lo hacíamos con la insufrible 'Knock, Knock' del insufrible Eli Roth, que vino acompañado del insufrible de su productor (y en ocasiones también director) Nicolás López, un par de tipos que aún no entendemos cómo han conseguido hacer carrera en el mundo del cine cuando demuestran una y otra vez ser unos auténticos inútiles.

Foto (c) Sitges Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya

A primera vista, el argumento de 'Knock, Knock' era lo suficientemente interesante para toparnos con una buena película pero por desgracia Eli Roth, que en otros tiempos siempre estuvo dispuesto a llevarnos al límite no se atreve a ir más allá y nos ofrece un thriller típico y tópico, cuando tenía en sus manos poder excederse y deleitarnos con una buena dosis de torture porn. 

A pesar de nuestra poca simpatía por los responsables del film sí que esperábamos un producto mucho más digno, o algo que significase un paso en su carrera. Y efectivamente es un paso más, pero en este caso hacia atrás. 


Después del bajonazo tocaba subir los ánimos y la suerte para nosotros fue que la siguiente proyección a la que asistimos fue la de la correcta 'Turbo Kid', un film que se postula desde ya a ganar el premio del público en esta edición. 


'Turbo Kid' no es una gran película (y lo podría haber sido) pero tiene a su favor jugar muy bien sus cartas. Apela a la nostalgia ochentera tan de moda últimamente y al igual que hizo el año pasado 'The Guest' utiliza su BSO para hacernos sentir por unos instantes esas sensaciones que muchos experimentábamos cada vez que nos metíamos en una sala de cine. Su apuesta es clara pero hay cosas que no se resuelven sólo con la nostalgia. Es evidente que podrían haber desarrollado mucho mejor los personajes y la historia en general, algo que acaba pesando en el resultado final. Pero se lo perdonamos por el buen rato que nos hizo pasar. Y porque sale Michael Ironside interpretando al villano.


Se esperaba con ganas la proyección de 'Vulcania' de José Skaf, un proyecto que venía con un halo de misterio incorporado, por lo secreto de su rodaje. Muy cuidada en el aspecto técnico, con un gran trabajo en el apartado de efectos especiales, descuida un relato interesante pero que no acaba de profundizar en la trama, dejando quizás en manos del espectador las conclusiones finales.


Muchas influencias dentro del film, desde M. Night Shyamalan hasta incluso a los X-Men. La lucha de clases y el control sobre las masas oprimidas por parte de unos pocos son las bases en la que se asenta el film que por suerte compensa la falta de desarrolo del guión con la presencia de un elenco espectacular de actores que eleva notablemente el resultado final.

También se esperaba con ganas la incursión de Arnold Schwarzenegger en el género zombie con la estupenda 'Maggie', un drama familiar alejado totalmente de lo que podríamos esperar de un film protagonizado por el ex gobernador de California. 


Schwarzenegger interpreta a un padre de familia preocupado por su hija, infectada de un virus mortal que la acabará convirtiendo en un zombie, y lo hace con total convicción, demostrando que es algo más que un actor de acción. Evidentemente no estamos delante del nuevo Marlon Brando, pero el austriaco cumple y convence con su actuación.

La película es previsible desde el minuto 1, no siendo esto algo negativo. Al inicio del film se nos informa de que una vez contagiado del virus uno no tiene curación posible, y que a medida que vayan pasando las diferentes fases, la conversión será irremediable, por lo que nos encontramos con una historia que sabemos de antemano cómo va a acabar. La habilidad Henry Hobson, su director, es la de mostrarnos ese camino de una manera sencilla centrándose más en el dolor interno de un padre hacia su hija enferma y dejando de lado escenas (que también las hay) en las que infectados atacan a los supervivientes.


Lo bueno de estar en un Festival como el de Sitges es que uno puede pasar de un film intimista como 'Maggie' a algo transgresor como 'Love 3D' de Gaspar Noé, uno de esos directores que nunca deja indiferente a nadie y que consigue con cada uno de sus nuevos proyectos desatar la polémica.


En este caso dicha polémica viene en formato tridimensional y pornográfico, puesto que Noé ha decidido filmar escenas de sexo real y explícito y mostrárnoslas en 3D, con todo lo que esto conlleva. Evidentemente la sala estaba a rebosar y con el público más alborotado de lo normal. Reparto de gafas a la entrada y gritos de aprobación y aplausos cuando da inicio la película y la primera escena nos muestras en todo su esplendor a una pareja masturbándose mútuamente.


A partir de ahí, Noé nos adentra en la vida de 3 personajes, Murphy, Electra y Omi (aunque este último personaje es más secundario) y sus complicadas relaciones personales y sexuales. 

Y nada más.


El argumento es simple pero Gaspar Noé, que es capaz de auto homenajearse en ciertos momentos del film e incluso se reserva un pequeño papel en el mismo, no es un cineasta cualquiera. Es un provocador nato y ante todo un artista y consigue que una película que argumentalmente no tiene prácticamente nada sea visualmente una maravilla. Si uno consigue dejar a un lado las escenas pornográficas (algunas simplemente para aprovechar al máximo las posibilidades que ofrece el 3D, puesto que sin sexo explícito la película resultaría igual) es posible disfrutar con un film excesivo y bizarro con el que es imposible quedarse indiferente.

Foto (c) Sitges Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya

Si alguna vez habéis visitado el Festival de Sitges conoceréis las dimensiones de la pantalla del Auditori. Para los que nunca habéis tenido el placer, os diremos que la sala dispone de 1.384 butacas por lo que os podéis hacer una idea de cómo de grande es la pantalla. 

Ahora imaginad cómo es ver en dicha pantalla un pene en primerísimo primer plano eyaculando directamente hacia el espectador que, gracias a sus gafas 3D, observa atónito la escena.

Comprenderéis que después de ser testigo de esta imágen nos retirásemos discretamente a nuestros aposentos...


Notas:

  • Knock Knock: 2
  • Turbo Kid: 7
  • Vulcania: 5
  • Maggie: 6
  • Love 3D: 7


    

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