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Hércules [Cine]

Empieza a ser una tradición que cada cierto tiempo desde Hollywood nos quieran vender el resurgimiento de un género que hasta el momento estaba más o menos olvidado. Ahora parece ser que la cosa va encaminada a intentar resucitar el 'peplum', o como se decía antiguamente, películas de romanos, un género al que, dicho sea de paso, no le sienta nada bien la modernización que pretenden vendernos desde la meca del cine, por mucho que Dwayne "The Rock" Johnson le ponga empeño (y muchísimas horas de gimnasio) para ponerse en la piel de 'Hércules".




¿De qué va?

Tras realizar con éxito los 12 trabajos que le fueron impuestos y perder a su familia, Hércules (Dwayne "The Rock" Johnson) decide convertirse en mercenario. Acompañado de un grupo de renegados como él, son contratados por el rey de Tracia para que entrenen a su ejército y puedan vencer así a un grupo de centauros que atemoriza su reino, aunque pronto Hércules y sus amigos descubrirán que tal vez están luchando en el bando equivocado.

La crítica

Parece mentira que todavía haya estudios que confien en un director como Brett Ratner, que ha demostrado con todas sus películas que si algo no tiene es talento como director. Pero todavía es más increíble que encima le den 70 millones de dólares para levantar un proyecto como el de 'Hércules', una película que rezuma caspa por los cuatro costados.



Films como los que abundaron hace más de 50 años en nuestras carteleras son vistos ahora con una sonrisa en los labios, casi con rubor, debido en gran parte a sus tramas irrisorias y ridículas. Por eso, intentar resucitar un género tan apolillado como el del 'peplum' hoy en día es una tarea prácticamente imposible. 

El mayor error consiste en intentar darle un tono trascendente a historias a las que uno no puede tomarse en serio, pensando además que añadiendo FX digitales de última generación conseguiremos dotar al conjunto de una espectacularidad que no tenían las antiguas películas.



'Hércules' comete este error nada más comenzar su andadura. Asistimos atónitos a una primera mitad, la que nos introduce los personajes y sus problemas personales, de auténtica vergüenza ajena. Uno no cree lo que está viendo ni que los responsables de la película puedan pretender que uno se tome en serio esas imágenes.



Pero para sorpresa del espectador, van pasando los minutos y esa sensación de vergüenza poco a poco va remitiendo. Todo depende de si uno está dispuesto a dejarse llevar y perder los prejuicios creados hasta el momento. En ese caso y sin casi darse uno cuenta, uno acaba por comprar la moto que nos están intentado vender desde hace rato, consiguiendo incluso disfrutar con las toneladas de caspa que Hércules y sus compañeros nos están lanzando encima sin rubor alguno.

Este cambio de rumbo viene dado por el aprovechamiento de uno de los puntos fuertes del guión: el de jugar con el hecho de que si Hércules es realmente un Dios o todo es una mera invención para hacer aumentar sus proezas y de paso su caché como mercenario, algo que quedará a elección del espectador aunque en los créditos finales (atención a ellos, importante prestarles mucha atención) se nos den algunas de las claves para entender muchas de las cosas que nos han explicado hasta el momento.

Si por una cosa no será recordada 'Hércules' es por sus actuaciones. Estamos de acuerdo en que Dwayne "The Rock" Johnson no es Marlon Brando, pero ha demostrado cuando ha estado bajo las órdenes de algún director con más idea (¡hola Michael Bay!) es capaz de ser un actor solvente.



Del resto del reparto podemos diferenciar tres bandos. En un lado encontramos a gente como John Hurt, Peter Mullan (al que se le nota en cada escena que le da vergüenza aparecer vestido de romano), Rufus Sewell o Joseph Fiennes (impagable su look al que podríamos definir como "sra. Doubtfire con toga") que se limitan a decir sus frases con más o menos pasión y pasan luego a cobrar su cheque mientras que en el otro bando actores menos conocidos como Ingrid Bolsø Berdal, Rebecca Ferguson o Reece Ritchie intentan destacar con más o menor fortuna entre tanta mediocridad. Por último, en el tercer grupo encontramos a Ian MacShane, el único que parece haber entendido el tono de la película y el que realmente parece estar pasándolo bien en el rodaje.

Pero si el conseguir unas actuaciones tan deficientes no era suficiente mérito para el bueno de Brett Ratner, aún podemos atribuirle un logro mayor como director: consiguir que los 70 millones de presupuesto luzcan como si sólo les hubiesen dado 25, cuando un proyecto de este tipo en manos de un director con más ambición hubiese parecido una superproducción digna de James Cameron.

Información de más
  • La modelo Irina Shayk, que interpreta a Megara, la esposa de Hércules aparece más en el trailer que no en toda la propia película.
  • Kevin Sorbo, intérprete de Hércules en la serie de TV producida hace unos años por Sam Raimi pudo aparecer en el film en un cameo, algo a lo que se negó Brett Ratner.
Nota final: 5

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