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Begin Again [Cine]

Si buscasemos en un diccionario cinematográfico (en caso de que existiese) la definición de "feel good movie" podríamos encontrar algo así: "dícese de la película que tras su visionado hace experimentar al espectador una sensación de bienestar máximo". La nueva película de John Carney cumple al 100% esta definición, además de mostrarnos Nueva York de cabo a rabo y presentar una lista de canciones a cada cual mejor. Si este verano queremos salir del cine pensando que la vida es menos complicada de lo que parece, no hay otra alternativa mejor que 'Begin Again'.


¿De qué va?

Gretta (Keira Knightley) y su novio Dave (Adam Levine) tienen un sueño en común: poder vivir gracias a la música. Cuando él consigue hacerse un hueco en la industria, se trasladan a Nueva York. Pero Gretta parece que no tiene cabida en la nueva vida de Dave y tras una infidelidad por su parte, la pareja rompe. La noche antes de coger un avión para regresar a Reino Unido, Gretta acaba interpretando a regañadientes una de sus canciones en un bar donde Dan (Mark Ruffalo), un productor musical venido a menos queda cautivado por su talento y le propone trabajar juntos. La descabellada idea de Dan es grabar un disco en las calles de Nueva York, creando un sonido especial, en una colaboración que se convertirá en la oportunidad que estaban esperando para reconducir sus vidas.




La crítica

John Carney sorprendió a todos en 2007 con 'Once', una película independiente en el que la música tenía una gran importancia en el devenir de la historia. El éxito monumental del film, con Oscar a la mejor canción, hizo que Hollywood se fijase en su director y rápidamente fue tentado por los grandes estudios. Su siguiente película ha sido 'Begin Again', también protagonizada por dos músicos y en el que cambia las calles de Dublín por las más glamurosas de Nueva York.

A principios de año llegaba a las carteleras 'A propósito de Llewyn Davis', donde un cantautor también debía buscarse la vida en las calles de una Nueva York invernal. El tono del film de los hermanos Coen era mucho más seco y austero. Incluso los colores empleados en la fotografía del mismo eran apagados, dándole a la película una atmósfera casi deprimente, en el que no había ningún personaje con el que poder empatizar ya que todos eran unos cretinos. 


Si pudiesemos coger 'A propósito de Llewyn Davis' y darle la vuelta como si fuese un calcetín, lo que nos encontraríamos sería 'Begin Again', un film que básicamente explica la misma historia pero de forma totalmente opuesta. Todo lo que en la película de los Coen es tristeza aquí se vuelve optimismo, gracias a unos personajes con los que es imposible no conectar, aunque en el fondo también sean unos cretinos. Esto se lo debemos principalmente a la labor de Keira Knightley y Mark Ruffalo, espléndidos en sus papeles, consiguiendo que en lugar de querer enviar a sus personajes al fondo del mar deseemos ir a tomarnos una copa con ellos (más de una en el caso de Mark Ruffalo) y poder pasar luego una noche recorriendo Nueva York escuchando canciones en nuestro iPod.


Y es esa escena, la del paseo nocturno por NY, acaba convirtiéndose en uno de los mejores momentos de la película, aquel que representa la totalidad del cambio de mentalidad en los personajes y el resurgir de sus propias almas. La "vuelta a la vida" de ambos personajes se canaliza a través de la grabación del álbum de Gretta. Sin dinero para producir el disco de manera más tradicional, Dan decide grabar todas y cada una de las canciones en las calles de Nueva York, otorgando así una personalidad única a cada canción y dándole al álbum hasta una cierta categoría mística. Dan no deja de ser una especie de gurú para Gretta, siendo incluso capaz de "ver y oír" la instrumentación perfecta que podría tener la canción que está interpretando sólo con su guitarra, en otra escena memorable del film.


Esta manera tan particular de trabajar, tan fuera de lo normal pero tan pura, hace que reflexionemos sobre el materialismo que impera en nuestra sociedad desde hace tiempo, al igual que hace Dave, el ex-novio de Gretta, un Adam Levine casi interpretándose a si mismo, al que su nueva vida de gran estrella no le permite evolucionar como artista volviendo a traicionar (o más bien dicho, decepcionar) a Gretta.


Hay quien pueda decir que Carney se ha vendido a la indústria, pero nada más lejos de la realidad. John Carney es, a parte de un director talentoso, un tío con principios y demuestra tenerlos bien puestos atreviéndose a morder la mano del que le da de comer ofreciéndonos un mensaje contundente contra esa propia indústria, en este caso la musical pero que bien puede substituirse por la cinematográfica, a la que Carney lanza unos cuantos dardos envenenados en su epílogo final.

Rizando el rizo diríamos que John Carney ha realizado una especie de remake encubierto de 'Once', con mucho más presupuesto, más glamour y con dos estrellas como Knightley y Ruffalo. O tal vez estaríamos ante la película que hubiese querido dirigir en su momento pero que por falta de presupuesto no pudo... Para nuestra suerte no fue así, y de esa manera podemos volver a disfrutar de su cine, sin atragantarnos con una historia dulcificada en exceso y lo más importante, que nos hace salir de la sala con una sonrisa de oreja a oreja.

Información de más

  • Después del éxito de "Once", se estrenó un documental, "The Swell Season", que comienza justo después de que la película ganase el Oscar a la mejor canción y que explica la ruptura artística y sentimental de sus dos protagonistas, Glen Hansard y Markéta Irglová. Ella no se acostumbra al éxito conseguido mientras que él lleva años ansiando ese triunfo.
  • Adam Levine, vocalista del grupo Maroon 5, hace su debut en cine en esta película.

Nota final: 8

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