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La Vida Secreta de Walter Mitty [Cine]

Hay una terna de actores cómicos, casi todos ellos salidos del SNL (Satuday Night Live), que han tenido dispar suerte tanto en sus carreras como en sus proyectos personales. Owen Wilson, Will Ferrer, Steve Carrel, Vince Vaugh... de esta generación de vocacionales payasos (dicho con todo el respeto) me quedo sin duda alguna con uno en particular: Ben Stiller. Este pequeño actor, siempre se ha empeñado en superarse en todo trabajo que ha tocado. Como actor siempre estará encasillado como patán, su personaje de antihéroe ('Algo pasa con Mary') o de maduro treintañero al que la vida le puede ('Los padres de ella', 2000). Pero tiene un lado oscuro, risueño y ambicioso, el de director. Con 'Bocados de realidad' (1994) sorprendió por su arrojo; 'Un loco a domicilio' (1996) era una negra comedia a re-descubrir; 'Zoolander' (2001) una disparatada genialidad donde se reía de sí mismo; 'Tropic Thunder: una guerra muy perra' (2008) fue una patada en los huevos al star-system de Hollywood, a la estupidez de los ejecutivos (genial Tom Cruise) y a la megalomanía de los actores (Robert Downey, Jr estaba de muerte). Ahora, este "pequeño" actor, nos sorprende con una pequeña joya envuelta en psicodélicos colores llenos de esperanza y buenas intenciones...




¿De qué va?

Walter Mitty (Ben Stiller) en un soñador empedernido, toda su vida gris y monótona está rodeada por las ensoñaciones que él mismo crea. Evadiéndose en cada momento a lugares y situaciones donde él es el héroe, el protagonista, donde su vida es una infinita aventura. Pero la realidad es otra, trabaja para la revista 'Life', que prepara su último número en versión papel antes de pasar al formato digital. A Walter se le encomienda revelar el negativo de la foto de portada para dicho número... pero el negativo no aparece. Debe decidir si salir de su triste vida en busca del negativo o aceptar su rutinaria existencia. 

La crítica

Si algo ha aprendido Ben Stiller en su faceta de director es a no repetirse, a intentar ir un poco más lejos. Puede gustar más o menos, se le puede discutir su peculiar gusto ('Zoolander'), incluso se puede dudar de su acertada puesta en escena ('Tropic Thunder'), pero de lo que sin duda uno no puede criticar es de su ambición. Esta ambición la refleja en cada proyecto que realiza como director. Es un paso más, una muestra de hambre cinéfila. Ha sabido crear un discreto estilo cogiendo de aquí y de allá, plagiando a otros autores, copiando fórmulas que funcionan u homenajeando a directores en su forma y fondo. No es sinónimo de mediocre, al contrario, es consciente de sus limitaciones a la hora de plasmar en imágenes sus historias por lo que siempre recurre a sus referentes.




'La vida secreta de Walter Mitty' es, a día de hoy, su mayor logro en este sentido. Su mejor obra, tanto en forma como en acabado. Un bonito broche a su corta carrera como director pero que ya merece tener un pequeño hueco entre esos curiosos actores que nos han sorprendido a lo largo de la historia con sus incursiones al otro lado de la cámara. Una mente inquieta en una cara de pasmado, eso siempre es bueno.



Con sólo 8 minutos, los iniciales, Stiller pone sus cartas boca arriba. Nos advierte que lo que a continuación vamos a ver es o será, invención de nuestra imaginación. Nos deja en todo momento que seamos nosotros los que decidamos que las imágenes que vertiginosamente se suceden en pantalla sean realidad o no. Una constante espiral de hiper-sueños que explotan en nuestros ojos. El director y protagonista nos seduce al dejarnos ser partícipes de las imposibles aventuras que su mente crea. Situaciones disparatadas, resueltas con espectacularidad, arriesgadas piruetas de cámara que nos arrastran por la anodina vida de un trabajador de la revista 'Life' (buena metáfora). Su empeño por tener una 'vida' real llena de inverosímiles escenas se contrapone a la 'muerte' de la revista.




Mitty-Stiller son la cara y cruz del propio personaje. Stiller vive en Mitty de la misma manera que el atribulado personaje ha encontrado en el director un alma gemela con la cuál evadirse por fin de su gris existencia. El argumento cumple con los requisitos mínimos en este tipo de género (malvado de turno que no es consciente de su propia estupidez, perfecto Adan Scott) e incluye todos los tópicos del estilo de las aventuras que van más allá del espíritu humano. Es evidente que esta referencia se constate en los nada disimulados homenajes a otras películas de semejante enfoque, 'Forrest Gump' (1994) y 'El extraordinario caso de Benjamin Button' (2008).

Personajes que pululan alrededor de Mitty, como su amor platónico (Kristen Wiig como Cheryl) o el McGuffin de la película en sí, la búsqueda del negativo, hacen reforzar el mensaje de vitalidad, la fuerza arrolladora de las imágenes. Stiller intenta en cada escena o fotograma impactar visualmente al público, y amén que lo consigue. Con una historia la mar de sencilla transformada en un torrente de amor por la vida, de oportunidades perdidas, de vivir con intensidad, de arriesgarse por lo que amas...un bonito mensaje, atrapado en la trama más difícilmente explicable, pues en todo momento debemos mantener la incertidumbre de lo que vemos. ¿Entramos en su juego?



Como remake de la original de 1947 es imposible negar que está por encima de ella. Tanto en realización como en forma. Consigue transmitir una esencia de vida que hace que al salir de la sala de cine nos sintamos un poco mejor como personas. Algo, en los tiempos que corren, que merece ya de por sí otorgarle cinco estrellas. Pero no todo van a ser palpaditas en la espalda. Quizás Stiller no sea sólo un soñador. Detrás de esa mente febril también se esconde un manipulador. Un Walt Disney de los sentidos con una perversa intención. Desde su misma fecha de estreno (25 de diciembre), sus continuos homenajes a grandes obras de romanticismo nostálgico ('Forrest Gump'), su obsesión por hacernos reir mientras lloramos en cada escena, su constante fijación por ser un nuevo Michael Gondry ('Olvídate de mi' 2004) o Spike Jonze ('Donde viven los monstruos' 2009) en la fabricación de imágenes y sobre todo por su tremendo fallo en una película que se basa en la imaginación: el final.



Final que no deja hueco a la imaginación. Durante casi dos horas, Stiller-Mitty se han empeñado en trasladarnos un buen rollo, unas ganas de vivir y una vitalidad basada en el poder de los sueños que justo al final, cuando la búsqueda del enigmático negativo que va a ser portada, cuando el aún más misterioso personaje de Sean Penn (el fotógrafo de dicho negativo) parece ser el elemento más imaginativo...el lado oscuro de Stiller sale de su agujero para estropear un final que hubiera sido de órdago con sólo haber cortado la escena justo un segundo antes de mostrar la condenada foto que será portada. Un tremendo error que no deja espacio a la imaginación del público. Hubiera sido de esa manera una película redonda...pero claro, el cine es como el fúlbol: todos somos mejores entrenadores (directores) que los que realmente entrenan (dirigen). Una lástima, pero aún así una estupenda evasión dibujada con pulso firme e imaginativo. 

Bien por Stiller. Gracias por recordarnos que los sueños hay que vivirlos. Pero intenta que los tuyos no sean los de los demás.

Información de más
  • Desde 1999, cuando se reavivó la idea de un remake, Steven Spielberg ofreció el proyecto a Ron Howard. Los actores que fueron barajados para el papel de Walter fueron Jim Carrey, Mike Myers o Sacha Baron Cohen.
  • Samuel Gowdyn Jr, hijo del mítico productor de la Metro que produjo la película original, fue el verdadero artífice de este remake.
  • En el amplio reparto, aparte de Sean Penn, destaca Shirley McLaine ('Irma la dulce', 1963).
  • Will Ferrer ('Movida en Roxbury', 1998) y Owen Wilson ('Starky & Hutch', 2004) también optaron al personaje de Mitty.
  • La revista 'Life' se dejó de imprimir el 20 abril de 2007.
  • El guión es obra de Steve Conrad ('En busca de la felicidad', 2006 ) basada en la historia de James Thurber.
  • Originalmente la película se iba a titular 'Life!'.
Nota final:7

1 comentario:

  1. Coincido en catalogarla como notable, aunque para mi la película transcurre más sobre railes y por ello considero el final como necesario para que el espectador se sienta realizado. ¡Un saludo!.

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