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Kill Bill Vol. 2 [Cine]

Seamos sinceros. Si 'Kill Bill Vol. 1' hubiera sido estrenada en conjunto hubiera perdido la fuerza arrolladora que contiene su primera parte. Suena a herejía, lo sé, pero es la verdad. Son dos películas distintas en una. La capacidad de asombrar, estremecer y disfrutar de la primera parte se deviene en sosiego, narración y consecuencias en esta segunda parte. Tarantino, no se sabe si es verdad, obró bien al separarlas. La verdad (es decir la taquilla) arrojó que la primera parte recaudó 180 mills y la segunda 150. Lo que viene a decir que las expectativas no fueron las deseadas por parte del público y el boca oreja fue declinando la balanza hacia un mensaje negativo: "No es como la primera... es más... hablada".




¿De qué va?

La Novia asesina (Uma Thurman) está de vuelta y aún continúa su búsqueda de venganza contra su ex jefe, Bill (David Carradine) y prepara su enfrentamiento contra el hermano menor de Bill, Budd (Michael Madsen) y Elle Driver (Daryl Hannah), los únicos sobrevivientes de la cuadrilla de asesinos que la traicionaron cuatro años antes. Todo con tal de llegar a la confrontación final con Bill, ex maestro de la novia y el hombre que ordenó su ejecución.


La crítica

En esta conclusión de la historia de la Novia (Uma Thurman) por fin tendremos oportunidad de conocer el entramado de personajes, sus motivaciones, sus orígenes y más de un secreto guardado en la manga de Tarantino. Es momento de reposo, de fría reflexión hacia los acontecimentos vistos en el volumen 1. Sin restar tensión o drama, este segundo volumen no ofrece la misma calidad de imágenes o escenas que proponía el atronador viaje de la anterior. Aquí el director nos quiere enseñar lo que había detrás de cada personaje. Los baja de los altares divinos en los que se hallaban para arrojarlos al suelo, hacerlos humanos y ponerlos al servicio de una historia con muchos recovecos.



El pulso narrativo es bien diferente. El realizador nos lleva por unos senderos que tocan por momentos la mística del personaje de la Novia. Vemos su boda completa, su aprendizaje en Oriente de la mano del maestro Pai Mei, descubrimos el desenlace del apoteósico final de la primera entrega con esa frase lapidaria: "¿Sabe que su hija está viva?". Es más contundente en cuanto a personajes y trama que su antecesora pero ha perdido toda sorpresa. Esperamos en vano un derroche de fantasía y acción sin embargo nos encontramos con una sabrosa ración de buenos encuentros entre personajes, mejores motivaciones argumentales y un prodigioso final que hace las delicias de los amantes del cómic, los films de Tarantino o los ambiguos mensajes de sus películas.



Los dos villanos que quedan de la lista (Madsen y Hannah) sufren indirectamente en sus carnes la venganza que la Novia persigue. Son muertes cruentas, pero frías. El combate entre Uma y Daryl se ve con desagrado e impaciencia a partes iguales. Queremos más, pero Quentin no está por la labor. Todo lo que quería mostrar a nivel técnico ya lo había hecho en la predecente parte. Ahora tocaba enseñar al Tarantino más sesudo, al que busca la frase oportuna. El Quentin que siempre sabe qué decir y en el momento que debe decirlo. Actores y guión van de la mano (aunque el pasaje de Pai Mei se haga algo largo). Ansiamos el enfrentamiento definitivo contra Bill.



Uma Thurman lleva a su personaje a registros mucho mejor retratados que la anterior cinta. Crece como figura de la venganza, lleva el peso del film hasta que Bill hace su aparición. La nostalgia de Michael Madsen o la furia de Daryl Hannah se contraponen al matiz que Carradine da a su Bill. Sobrio, calculador, adulador y amenazador a partes iguales. Un tour de force que quizás se lleve Thurman por el conjunto global de las dos partes.




Pero sorpresa... el ácido director nos tiene algo reservado. La venganza se sirve fría. Un desenlace lejos de los pensamientos más sangrientos de sus seguidores. Parsimonioso, reverencial y casi ceremonioso es el broche final que desea poner Tarantino a su epopeya de rencor. Un Bill que está de vuelta de todo, que reconoce su trágico destino pero que no evita el mismo. La leona ha recuperado a su cachorro y todo vuelve a estar bien en la jungla. Las legiones de fieles admiradores del director se quedaron con un palmo de narices con este enigmático final. ¿Dónde están los tiros? ¿Las espadas? ¿La sangre?. A Quentin le sobra todo. Es tan magistral que sabe como darnos esquinazo, quitarnos el caramelo y encima convencernos que esta dura piedra sabe a gloria.



La capacidad de hacer girar el preciso mecanismo que contiene sus guiones queda perfectamente reflejado en este volumen (quizás inconcluso, ya veremos su tercera parte). Es de obligada visión tras haber visto la primera entrega, pues si disfrutamos de ellas por separado caeremos en el error de pensar que son dos películas distintas. Al contrario, es una gran historia contada de forma diferente.

Información de más
  • Los consabidos cigarrillos de Tarantino, 'Red apple', vuelven a salir en pantalla.
  • El proyecto original era una película entera, por lo que se puede decir que ésta es la primera secuela en la filmografía de Quentin. Algo que se contradice con la publicidad de 'Death Proof' (2007) que se anunciaba como la 5ª película de Tarantino.
  • Fue la primera película que era enviada en formato DVD a los miembros de la Academia para las nominaciones al Oscar. Curioso que no fuera nominada en ninguna categoría. Sólo fue nominada en los Globos de Oro a mejores actores (Carradine y Thurman).
  • El papel de Bill fue ofrecido a Warren Beatty ('Dick Tracy', 1990).
  • Por fin oímos claramente el nombre real de la Novia: Be..(pitido)  Ki..(pitido).
  • El discurso de Bill sobre Superman está inspirado en el libro 'Grandes héroes del comic' de Jules Feiffer.
  • Robert Rodriguez ('Abierto hasta el amanecer' 1995) cobró un dólar por dirigir varias secuencias. El mexicano devolvió el favor a Quentin en 'Sin city' (2005) que también cobró 1 dólar por su trabajo.
Nota final: 8

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