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Agosto [Cine]

A finales de año, cuando empiezan a aproximarse las fechas en las que se celebran las ceremonias de entregas de premios cinematográficos nuestras pantallas acostumbran a llenarse de películas de prestigio, esas que están protagonizadas por un gran número de estrellas, y que se nos presentan con la intención de arrasar en taquilla pero sobretodo con la idea de ser las triunfadoras de la temporada, y 'Agosto' es el perfecto ejemplo.


¿De qué va?

Los miembros de la familia Weston se reencuentran con motivo de la muerte del patriarca, Beverly (Sam Shepard). Mientras preparan su funeral, saldrán a relucir sus míseras y secretos, gracias en parte a los comentarios hirientes que Violet (Meryl Streep), la esposa de Beverly, enferma de cáncer y adicta a los medicamentos, dedica a sus tres hijas, Barbara (Julia Roberts), Ivy (Julianne Nicholson) y Karen (Juliette Lewis).

La crítica

Si a una exitosa obra teatral, galardonada con el Premio Pulitzer y obra de un prestigioso dramaturgo le añadimos unos cuantos actores de renombre, lo más probable es que el resultado sea todo un éxito.

Eso es lo que pensaron los hermanos Weinstein cuando se hicieron con los derechos del texto de Tracy Letts "August: Osage County". Normalmente un texto de estas características atrae a los actores al proyecto igual que la sangre atrae a los tiburones. Con Meryl Streep y Julia Roberts encabezando el reparto, secundadas por Chris Cooper, Sam Shepard, Benedict Cumberbatch o Ewan McGregor, nada podía fallar. 


Lástima que lo que no tengan tan claro los Weinstein es que tener un buen guión y unos actores de prestigio no garantiza que la cosa acabe bien. Para poder lidiar con todos estos actores (y sus egos) es necesario también un director más experimentado que John Wells, productor, guionista y director de series de TV como 'Urgencias' o 'El Ala Oeste de la Casa Blanca'.

Claro que eso es también lo que quieren, un director con poco (o ningún) poder de decisión. Bien conocido es el control sobre el producto final que ejercen los hermanos Weinstein, siendo capaces de alterar el montaje de las películas a su antojo con tal de que quede a su gusto, dejando al director totalmente apartado del proyecto. 


Buena prueba de esto es el propio final del film, adulterado totalmente con una escena para justificar de alguna manera al personaje de Julia Roberts, escena que echa por tierra el auténtico final de la obra, mucho más despiadado y desgarrador

A pesar de todo, tener como cabeza de cartel a Meryl Streep es toda una garantía. El papel de Violet, una mujer enferma, drogadicta y amargada, es de esos por los que cualquier actriz sería capaz de matar ya que huele a premio descaradamente. Streep está espléndida (cosa habitual en ella) y se merienda literalmente al resto del reparto cada vez que aparece en pantalla.



Aún así, son todos lo suficientemente buenos actores como para no desentonar en absoluto. Julia Roberts, Julianne Nicholson (un absoluto descubrimiento, que está espléndida en su papel) y Juliette Lewis interpretan con solvencia a las tres hijas de Streep. Barbara, la mayor (Roberts) es la más cerebral, Ivy (Nicholson) la más sensible y Karen (Lewis), la más alocada y rebelde. Sus mejores momentos en el film son aquellos en los que comparten escena, como el momento en que las tres hermanas comparten una cena íntima, donde sin tener el contrapunto de su madre cerca se las ve más libres y naturales.


Ewan McGregor tiene a su cargo el papel de Bill, marido de Julia Roberts, que a pesar de continuar enamorado de ella duda si volver a su lado o abandonarla definitivamente. Siendo un papel poco interesante, su actuación brilla en los momentos que comparte con su esposa, cuando salen a relucir los verdaderos motivos de su separación.

Y es que el tema más importante de toda la película es la visión desestructurada de la familia, y cómo somos testigos de la descomposición de ese núcleo familiar que con la muerte del patriarca es cada vez más evidente.


No hay un miembro de la familia que se salve de la quema. Todos, en mayor o menor medida, tienen cosas a esconder a unos y a criticar o echar en cara a otros. Es más, el desencadenante de todo, la muerte del patriarca Beverly Weston, en una brillante y breve interpretación de Sam Shepard, es toda una declaración por su parte a la familia. Es su particular manera de decirles "que os jodan a todos, aquí os quedáis".

Y los que se quedan no tienen otro remedio que apechugar con lo que se les viene encima y aunque intenten llevarlo todo de la manera más civilizada posible, llega un momento en que la tensión acumulada explota. Todo esto queda patente en la memorable escena de la comida familiar, en la que la supuesta unidad familiar que pretenden enmascarar salte por los aires en cuanto los trapos sucios del pasado empiecen a aparecer.


John Wells tiene entre manos un guión fantástico, adaptado para el cine por el propio Tracy Letts, y no tiene que hacer demasiado para que todo fluya perfectamente, pero en manos de un director con más personalidad estaríamos hablando de una película excepcional. 'Agosto' es un film que se disfruta, no sólo por su texto, sino por las actuaciones de todos sus protagonistas, pero que no deja una huella demasiado profunda en el espectador.

Información de más


  • Tracy Letts, el autor del texto original y del guión de la película, es también actor. Interpreta al senador Lockhart en "Homeland".

  • La obra teatral se estrenó en el Downstairs Theatre de Chicago el 28 de junio de 2007, pasando el 4 de diciembre al Imperial Theatre de Broadway en Nueva York y alcanzando las 648 representaciones.
  • En noviembre del 2010 se estrenó la versión en catalán, en el TNC, dirigida por Sergi Belbel e interpretada por Anna Lizarán, y en diciembre del 2011 se estrenaba en el teatro Valle-Inclán de Madrid la versión en castellano, dirigida por Gerardo Vera e interpretada por Amparo Baró.

Nota final: 7

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