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Frozen: El reino del hielo [Cine]

Érase una vez una compañía cinematográfica liderada por un ratón de grandes orejas llamado Mickey Mouse. Esa compañía traía cada año a nuestras pantallas un film de dibujos animados de gran calidad, con grandes historias y personajes, animación excelente y repleto de canciones que de inmediato se grababan en nuestra memoria convirtiéndose en clásicos instantáneos. 

Hablamos, evidentemente, de Walt Disney Studios, que últimamente parece haber perdido ese punto de calidad a la que nos tenía acostumbrados con productos tan excelentes como 'La Bella y la Bestia', 'Aladdin' o 'El Rey león' y que se conforma con ofrecer películas regulares como 'Frozen, el Reino de los Hielos'.
¿De qué va?

Anna y Elsa son princesas y hermanas. Además, Elsa tiene el poder de controlar el hielo. El día que ésta cumple 18 años es coronada reina de Arendelle, pero sus poderes le juegan una mala pasada y acaba convirtiendo todo el reino en un permanente paraje helado. Asustada, huye a las montañas transformándose así en La Reina de las Nieves. Su hermana Anna decide entonces emprender un viaje en su busca a través de las montañas. El joven Kristoff, su reno Sven y Olaf, un muñeco de nieve que ha cobrado vida, serán los acompañantes de Anna en esta aventura contrarreloj para conseguir liberar a su reino de la maldición que lo condena a un gélido invierno eterno.

La crítica

A finales de los años 80 los Walt Disney Studios pasaron por una etapa de crisis en la que sus películas fueron mediocres y con poca repercusión. Todo cambió a partir de la llegada de 'La Sirenita', con la que el estudio recuperó su magia de antaño y entró tal vez en su mejor época. Entre 1989 y 1999 y después del gran éxito que fueron las aventuras de la sirena Ariel, nos llegaron 'La Bella y la Bestia', 'Aladdin', 'El Rey León', 'Pocahontas', 'El Jorobado de Notre Dame', 'Hércules', 'Mulan' y 'Tarzán', todas ellas películas excelentes ('La Bella y la Bestia' llegó a ser nominada al Oscar a la Mejor Película siendo la primera producción animada en conseguirlo). Cada vez que los Walt Disney Studios anunciaba la producción de un nuevo film animado se acostumbraba a escoger a una pareja de directores que se encargaban de dotar al film de un estilo y una calidad de principio a fin, cosa que daba una estabilidad al proyecto.

Esta estabilidad se ha perdido con las últimas producciones, habiéndonos acostumbrado a leer noticias que hablan de cambios de rumbo dentro de la pre-producción de los films, siendo habitual que el primer director asignado al proyecto acabe despedido y reemplazado por otro, que acaba cambiando el estilo del film y modificando aspectos del guión.
En 'Frozen, el Reino de los Hielos' son evidentes estos problemas. La historia está basada en el cuento de Hans Christian Andersen "La Reina de las Nieves", aunque muy vagamente. Porque del cuento original de Andersen únicamente queda el personaje del título y lo que han acabado por hacer es una versión de 'La Bella Durmiente' bajo el hielo.

La historia avanza precipitadamente, cosa que da al film un ritmo muy rápido, que no deja un segundo de descanso al espectador, pero que no favorece al desarrollo de la historia. Los personajes cambian de forma de actuar según conviene. Esto queda patente con el personaje de Elsa, la Reina de las Nieves. A medida que va creciendo va aprendiendo a controlar su poder, pero si bien en una escena nos deleita con la construcción de un magnífico palacio helado con sólo chasquear los dedos, en la siguiente le parece imposible controlar esos grandes poderes, siendo capaz de destruirlo todo sin ella quererlo.
En teoría, el personaje de Elsa vendría a ser la villana del film, pero tampoco es así, ya que ella no tiene malas intenciones y todo lo que le ocurre es por culpa de sus poderes incontrolados. Ese es otro de los fallos del film, que no haya un villano a la altura. Porque sí que hay un personaje que podría llevar esa etiqueta pero no tiene el carisma suficiente para ello. Dicho personaje (que no desvelaremos cual es por no hacer spoilers) nos tiene engañados durante gran parte del metraje hasta que en un giro inesperado se revela como malvado. Este giro, evidente para que otros aspectos del film acaben encajando, acaba siendo más un engaño que no una sorpresa, ya que echa por tierra toda una parte del argumento, que incluso se ha valido de una de las mejores canciones que aparecen en el film para colarnos un gol por toda la escuadra. Lo que los responsables querían ofrecernos como una revelación inesperada y sorprendente acaba siendo un engaño en toda regla, que hace que uno se sienta estafado más que sorprendido.

Aunque no todo es malo en el film. La conclusión final, lejos de ser la previsible historia de amor (que también la hay) acaba siendo resuelta por los personajes principales en una emotiva escena de amor fraternal. 

Las dos protagonistas, las princesas Anna y Elsa, intercambian sus roles. Podríamos pensar que la protagonista será Elsa, la Reina de las Nieves, pero es su hermana Anna la que acaba siendo el verdadero motor del film. No deja de ser la típica princesa Disney, enamoradiza y valiente pero también tiene carácter y decisión.
En el lado masculino, encontramos al príncipe Hans y a Kristoff, el joven que vive en las montañas donde recoge hielo para venderlo al reino de Arendelle. Hans es el príncipe perfecto, guapo y simpático que enamora desde el primer momento a la princesa Anna y en su ausencia, el encargado de llevar las riendas del reino de Arendelle. Por su parte, Kristoff es un joven algo arisco y solitario, que siempre tiene a su lado a su reno Sven, su mejor amigo. El joven es el contrapunto a la princesa Anna. Ella es toda alegría y él es mucho más serio. Se complementan perfectamente y tienen buena química.  

A su lado, el reno Sven es el encargado de poner algunos toques de humor. Es ese personaje característico de las películas Disney, un animal que suele ser un poco la conciencia del personaje al que acompaña. Cuando Kristoff no sabe muy bien que hacer, Sven, sin pronunciar ni una palabra le ayudará a tomar la decisión más sensata.
Pero si hay un personaje que triunfa totalmente dentro del conjunto de la película ese es Olaf, el muñeco de nieve. Su inocencia y su personalidad extrovertida son lo mejor de todo el film que gana enteros a partir del momento en que Olaf hace su aparición. Su momento musical, en el que nos explica su sueño imposible, es absolutamente delirante.




Esos momentos musicales también son uno de los problemas/aciertos del film. Musicalmente prácticamente todos son excepcionales, grandes canciones que escuchadas en solitario ganan enteros pero algunas, dentro del conjunto de la película se ven algo forzadas, o bien porque parecen metidas con calzador para dejar más claro algo que ya hemos visto o porque musicalmente tienen un estilo que no acaba de encajar con el tono de la película.

En definitiva, 'Frozen, el Reino del Hielo' no es una mala película y seguramente será un gran éxito, pero parece que ahora a la compañía del ratón Mickey le importen más las futuras ventas de muñequitos y productos relacionados o la posibilidad de tener una carroza más con los personajes en sus parques de atracciones que no la calidad final del film, que podría haber sido una obra maestra dentro de la filmografía Disney pero que se quedará en tierra de nadie, en un buen producto y nada más.

Información de más
  • El proyecto de llevar el cuento de Hans Christian Anderesen a la pantalla se remonta al año 2002.
  • El primer director asignado al proyecto fue Glen Keane, uno de los mejores animadores de Disney, creador de personajes como Ariel o Tarzán.
  • Más tarde, fue John Lasseter el que escogió a Kirk Wise y Gary Trousdale, directores de 'La Bella y la Bestia' y 'El Jorobado de Notre Dame' para dirigir la película, y a Alan Menken para escribir las canciones
  • Kristen Bell e Irina Menzel son las encargadas de poner voz a las dos princesas protagonistas en V.O.
  • Debido a sus numerosos problemas de producción y sus continuos cambios se estima que el presupuesto de la película puede haber llegado a los 250 millones de dólares.
  • En la versión española Abraham Mateo es el encargado de interpretar "La puerta hacia el amor", una de las mejores canciones de toda la película y que en sus manos acaba convertida en un auténtico horror.

Nota final: 6

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