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Bitelchus [Cine]

El género de cine fantástico, en su rama más comercial, fue siempre campo de abono para el Rey Midas de Hollywood, Steven Spielberg. Sin embargo, una inquieta mente con un peinado aún más inquietante llamó a la puerta de la meca del cine con energía. Era un tipo desgarbado y taciturno, empleado en Disney Studios, muy imaginativo e innovador. Sus primeros trabajos fueron cortos de animación (con el uso de stop-motion) algunos de ellos muy reseñables ('Frankenweenie' que luego convirtió en largometraje). Su incursión en el cine fue con la extraña comedia 'La gran aventura de Pee Wee' (1985). Bajo perfil para ponerse tras la cámara con un guión ajeno, en un gran estudio como la Warner e intentar imponer su visión. Fue el primer escalón de una maravillosa carrera.




¿De qué va?

Adam Y Barbara son una feliz pareja. De imprevisto, fallecen en un accidente de automóvil por lo que han de vagar como fantasmas en su propia casa. Pero hay un inconveniente, unos nuevos inquilinos se mudan a su hogar, transformando la casa. Ellos, como fantasmas novatos, intentan echar a los nuevos habitantes con resultados desastrosos. Deciden entonces pedir la ayuda de un bio-exorcista, un fantasma que se encarga de echar a los humanos.

La crítica

'Bitelchus' sólo se puede ver con la misma admiración que el resto de su filmografía. Es una mordaz historia de fantasmas llevada al terreno de la comedia con un personaje total que llena la pantalla en los pocos minutos que sale en ella. Tim Burton inició de forma oficial su ascenso a la cima del cine fantástico de la mano del genial bio-exorcista, una brillante idea de un guión desenfadado. El oscuro mundo de Burton empezaba a vislumbrar en esta comedia fantasmagórica con tintes irreverentes. 




Un desconocido Alec Baldwin, una primeriza Geena Davis y sobre todo el deslenguado Michael Keaton, formaron un trío que funciona a la perfección con unos diálogos frenéticos en todas las escenas que comparten. La idea de inventarse un fantasma que ayuda a otros fantasmas a echar a humanos indeseables de sus hogares es sencillamente fabulosa de lo simple que es. Keaton (Bitelchus) ya era un conocido cómico, no con un film que hubiera reventado la taquilla, pero tuvo la suerte de cruzarse con el alocado Burton, que no sólo le regalaría este papel, sino que un año más tarde alcanzarían juntos el estrellato mundial con las andanzas del hombre murciélago más famoso de todos los tiempos ('Batman', 1989; 'Batman Vuelve, 1992).



Fue un cúmulo de relaciones que se iniciaban. No sólo con Michael Keaton, también supuso la primera vez que trabajaban juntos Burton y Winona Ryder, con la que coincidió en la estupenda 'Eduardo Manostijeras'. Pero sin duda alguna, la mejor conexión que se fraguó en 'Bitelchus' fue con Danny Elfman. Ambos se conocieron en el primer film de Tim, sin embargo a raíz del éxito de esta banda sonora, se convirtieron en inseparables. La música de Elfman nos recuerda a Burton, del mismo modo que las imágenes de Burton son indivisibles de las melodías mágicas del creador de 'Batman', 'Big Fish', 'Los Simpsons', 'Spiderman'.



La disparatada comedia contiene momentos sublimes (la visita al inframundo donde conocen a su supervisora es fantástica), escenas que anuncian el particular mundo de Tim (la visión de los desiertos con las serpientes de arena), pero sobre todo las secuencias en que Bitelchus hace acto de presencia. Chistes verdes, groseros, gags escatológicos, frases lapidarias y un sinfín de muecas hacen de la actuación de Michael Keaton un disfrute. Sólo por ver sus escenas ya merece ver la película.



La trama se desarrolla con lentitud en los primeros minutos, para ir poco a poco incorporando nuevos giros en el guión. La acción comienza a desenfrenarse cuando Lydia (Winona Ryder) es la única capaz de ver a los fantasmas. El golpe de traca que hace volar al film es la aparición de Bitelchus, momento en el que el ingenio de Burton hace de las suyas. Posiciones de cámara imposibles, escenas con stop-motion, universo tenebroso de criaturas, todo un alarde en pos de un climax (con boda infernal de por medio) que hace que sepa poco una sola película de este cabronazo de personaje. Pero la palma se la lleva la escena más gamberra, la posesión que sufren los ocupantes de la casa al ritmo de la música de calypso.



Es junto a los canallas Gremlins, el icono más gamberro de los 80, en cuanto a criaturas fantásticas. Burton y Keaton no trabajan junto desde hace más de 20 años, pero todo indica que muy pronto tendremos oportunidad de ver una continuación de las malévolas maquinaciones del bio-exorcista más famoso del inframundo. Por cierto...¿sabes cómo llamarlo, verdad?
"Bitelchus...Bitelchus...Bitelc..."

Información de más

  • El personaje de Bitelchus sólo aparece 17 mins. en el film.
  • La escena en que Bitelchus les muestra su cara más terrorífica no sale en pantalla debido a que no convenció a Burton por falta de realidad.
  • En un principio, el guión era una película de terror al uso. Bitelchus debía matar a los inquilinos, pero en manos del creador de 'Big Fish' se transformó en la alocada comedia que conocemos.
  • Dudley Moore ('Arthur, el soltero de oro') fue el primer elegido para interpretar a Bitelchus.
  • Costó 15 millones y recaudó más de 80 sólo en USA.
  • Obtuvo el Oscar al Mejor Maquillaje.
  • Se comercializaron una serie de muñecos de acción y se realizó una serie de animación (1989).


Nota final: 8

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