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The Safety Fire - Mouth Of Swords [Música]

¿Verdad que, muy de vez en cuando, nos encontramos con esa obra de arte, ese pedacito de cielo hecho álbum musical, que nos devuelve la fe en el arte moderno y al que siempre podemos volver cuando nos hemos cansado del resto de las miles de canciones que probablemente tengamos guardadas en nuestro ordenador (o donde cada uno prefiera) sin sentir que lleguemos a aborrecerlo por mucho que lo escuchemos? Señoras y señores, el nuevo álbum de los extravagantes británicos The Safety Fire me ha sorprendido sobremanera, y no dudaría en calificarlo como álbum del año (siempre desde mi punto de vista, por supuesto). Permitid que me justifique mediante esta pequeña review.





Ficha Técnica:

- Título: Mouth Of Swords
- Artista: The Safety Fire
- Género: Rock/Metal Progresivo
- Año de publicación: 2013
- Discográfica: Inside Out Music
- Duración: 46' 40" (9 pistas)
- País: Reino Unido






La crítica

Muy bien, veamos: ¿Qué tiene 'Mouth Of Swords', que tantísimo me ha impactado? Pues muchas cosas, pero la principal de ellas es una originalidad que os va a dejar patidifusos. Desde luego, The Safety Fire no se parecen en absoluto a nada que se haya concebido anteriormente. Ni tan sólo sé si he hecho bien en catalogarlos como "Rock/Metal Progresivo"; he ido a lo fácil, pero realmente son indescriptibles. Esto ya lo demostraron con su primer LP, el también maravilloso 'Grind The Ocean', pero este nuevo disco nos ofrece unas piezas menos abrasivas, menos "metálicas", con el equilibrio perfecto de agresividad y belleza, y con una atención al detalle que nunca deja de sorprenderme. 


"Pero, Edon Melon, ¿Cómo suenan The Safety Fire?", quizás os estéis preguntando. Pues veréis: su música es una mezcla de pasajes limpios muy ambientales y "post-rockeros" y de riffs de guitarra complicados pero que, por alguna razón, son siempre pegadizos y agradables. El vocalista alterna entre una voz limpia (el estilo predominante) con ocasionales ráfagas de pura energía en forma de gritos que siguen manteniendo un "rastro" de melodía. Es un estilo muy personal y difícil de explicar, pero es perfecto para la banda. Todo esto apañado con una naturalidad pocas veces vista (escuchada) en estos estilos, donde los temas experimentales pueden ser especialmente difíciles de digerir, y con un exquisito sentido de la melodía, la armonía y el ritmo.

Podría seguir deshaciéndome en elogios dirigidos a estos simpáticos ingleses, pero intentaré ser completamente objetivo a partir de ahora. Lo primero que salta a la vista es el peculiar estilo de los guitarristas Derya Nagle y Joaquin Ardiles; alternan frases rápidas por todo el mástil (casi siempre diferentes, con lo cual pocas veces escucharemos a ambos guitarristas tocando la misma melodía; esta es una de las mayores particularidades de su sonido) con acordes complejos pero nunca disonantes y ocasionales notas "staccato" para acentuar el ritmo. Los pasajes sin distorsión hacen acto de presencia en todos los temas del disco (mención especial merece el tema 'Wise Hands', una balada preciosa con unas guitarras limpias tratadas exquisitamente).

Puede pasar desapercibido al principio, pero realmente el trabajo de Lori Peri con el bajo es una pasada, y me atrevo a decir que The Safety Fire no serían ni la mitad de lo que son ahora sin su aproximación personal al bajo como instrumento a la vez rítmico y melódico, aportando un trasfondo especial a la música y rara vez siguiendo a las guitarras, sino más bien acentuando y completando las melodías y acordes de un modo muy inteligente. Recomiendo encarecidamente una escucha completa del disco prestando total atención al bajo, porque realmente lo merece. Lori convierte temas como 'Red Hatchet' o 'Yellowism' en auténticas obras maestras. En la sección rítmica, el batería Calvin Smith pega con una precisión quirúrgica, clavando las, a menudo, complicadas medidas de tiempo en las que se basan los temas, y actuando en perfecta consonancia con el resto de instrumentos.

De izquierda a derecha: Lori Peri, Calvin Smith, Sean McWeeney,
Derya Nagle y Joaquín Ardiles
Aunque ya lo he mencionado antes, dedicaré un pequeño párrafo a la voz del señor Sean McWeeney, como ya he dicho, muy personal y algo extravagante. Conoce su lugar en el sonido de la banda como la palma de su mano; sabe cuando cantar, cuando gritar, cuando rugir, cuando susurrar, y, muy importante, cuando callar. Quizás no tenga la mejor voz del panorama musical actual, pero sabe usarla. ¡Y de qué forma! Sin embargo, y todo hay que decirlo, puede volverse algo repetitiva en algún que otro fragmento del disco (principalmente partes de 'The Ghosts That Wait For Spring' o la sección intermedia de 'I Am Time, The Destroyer'). Quizás sea el único punto negativo que le veo al disco, pero es un mal menor, en mi opinión.

Todos ellos juntos crean una música reconocible instantáneamente como suya y sólo suya. Todo tiene su lugar en 'Mouth Of Swords'; agresividad, melancolía, alegría, misterio, el punto justo de locura... Todo ello aderezado con unas letras quizás demasiado abstractas aunque muy bonitas. Y tampoco sobra decir que los chavales en cuestión son unos payasetes de cuidado (ver vídeo más abajo). En mi opinión, lo tienen todo, y no hay mucho más que yo pueda decir sobre ellos. Espero haber sido lo suficientemente objetivo, porque realmente le tengo un cariño especial a este disco. Sólo me falta esperar que, si esta crítica ha convencido a algún pobre incauto de escuchar 'Mouth Of Swords' de cabo a rabo, lo disfrute, por lo menos, la mitad de lo que lo he disfrutado yo, porque realmente es una experiencia única y refrescante. 

Y para muestra, un botón:


Nota final: 4,5/5

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