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Don Jon [Cine]

Joseph Gordon-Levitt lleva unos años haciendo sus pinitos como director de cortometrajes. Este mes ha estrenado su primer largometraje en nuestro país: 'Don Jon'. Una historia sobre un adicto al porno, dónde ha juntado en pantalla a Scarlett Johansson, Julianne Moore y a él mismo.

¿De qué va?

Jon (Joseph gordon-Levitt) es un chico de costumbres fijas. Sus tareas diarias se basan en cuidar las cosas que para él son importantes en la vida: su casa, su coche, su familia, su cuerpo, su iglesia, sus colegas, sus ligues y su porno. Su rutina cambiará cuando conozca a la explosiva Bárbara (Scarlett Johansson), quién desencadenará el planteamiento de su cuadriculada vida y su manera de valorar lo que hay en ella.

La crítica

Este director novel ha conseguido lucirse con su ópera prima. El reclamo que usa es el de un tío del montón, aquí lo llamaríamos “cani” que, como muchos otros ,es un consumidor diario de porno, pero ojo, no de cualquier película, porque necesita su tiempo para encontrar aquella que le motive para poder “descargarse”.


Su vida es una repetición constante de la misma rutina. Ordena y limpia su casa a conciencia. Va al gimnasio y se machaca en las máquinas de pesas. Queda con sus amigos, sale de fiesta a la misma discoteca y se enrolla con una tía que esté entre el 8 y el 10. Se acuesta con ella, pero como el sexo real no le satisface igual que el que ve en las películas X, después de echar un casquete, y mientras la chica aún está durmiendo en su cama, se va al ordenador y se desahoga con la artificialidad del porno. Los domingos va a misa. Luego come con su familia, gobernada por el padre, un reflejo más viejo de él mismo, con una madre que sólo quiere que encuentre una buena chica y una hermana pequeña que siempre está enganchada al móvil. Tiene un coche molón y es el típico conductor agresivo. 

Así es la vida de Jon. Una programación fija que a él le resulta placentera y cómoda. Sin embargo, las cosas cambian cuando entra en escena Bárbara, aquí la llamaríamos “choni”. Por primera vez le gustaría salir de verdad con ella, no tener un rollo de una sola noche. Lo que debería ser un cambio en positivo se va retorciendo cuando Bárbara resulta algo dictadora con él: nada de sexo hasta que nos conozcamos bien, estudia algo para tener un trabajo dónde ganes más dinero, ni se te ocurra limpiar tu casa que para eso ya están las chachas y, por supuesto, nada de porno.

Gordon-Levitt plasma los valores vitales de mucha gente que se queda en esos estándares de aquello que parece para la sociedad, esos valores que deberían ser importantes en la vida. Bastante superficial, sin complicaciones para sobrellevar el día a día. 

La historia se articula sobre la repetición de sus costumbres con lo que consigue un ritmo inicial muy bueno. Potencia los giros de guión con la ruptura de esa repetición constante creando los conflictos que irán rompiendo los esquemas de Jon. Hasta llegar a la introducción de otro personaje que será el contrapunto de la historia, Esther, interpretado por Julianne Moore.
La apuesta que hace Gordon-Levitt parece pisar fuerte. Apunta a ser original en sus formas y también en el tema elegido. Aunque llega un momento en que parece perder el norte. El envoltorio al final desvela una moraleja muy convencional y clásica como es el de las relaciones amorosas. Podría haber dado una vuelta de tuerca, pero al final se decanta por un final made in Hollywood.

Sin embargo, no podemos obviar el buen uso que hace de sus funciones en la mayor parte del metraje. Su manera de escribir y dirigir es de manual. Por eso funciona, porque es correcto, tanto en la concepción de la idea como a la hora de plasmarlo. Además quiere ir más allá y no se contenta con mostrar de manera llana inicio, nudo y desenlace. Utiliza como punto fuerte el montaje de la historia mediante el uso de la reiteración y después de la ruptura de la misma, dejando así su sello personal en esta cinta. Cierto es, que en algún momento se sobrepasa y resulta algo tedioso porque parece no acabar de avanzar.

Crea unos personajes que son caricaturas y que están genialmente interpretados, tanto por él, como por Johansson, quién consigue dar el clavo con el retrato de la "choni de castefa" que tan bien conocemos (chandal rosa, aros del tamaño de hula hoops y chicle incluido).El padre, la madre e incluso la hermana, que aunque sólo dice una frase en todo el metraje, la clava. 

'Don Jon' es una película divertida gracias a sus personajes, sus diálogos y a la ruptura de un tabú como es el porno. Todos sabemos que es una de las industrias que mueve más dinero del mundo, pero aún así pocos son los que se aventuran en hacer películas que hablen sobre ello abiertamente, y aquí no se cortan.

Los diálogos están elaborados con gracia y en muchas ocasiones son realmente hilarantes, al igual que las situaciones en las que se ven envueltos los protagonistas. Tuve la idea de ir a verla en original. Sólo os diré que está plagada de tacos y los subtítulos no decían ni uno ¿censura? ¿mala traducción? ¿demasiada síntesis para facilitar la lectura de diálogos rapidísimos? menos mal que llevo años de ensayo con las series en VOSE, porque sino me hubiera perdido la gracia de las conversaciones.

Joseph Gordon-Levitt se puede dar por satisfecho con este inicio que ha emprendido en su carrera como director. Desconozco si es una faceta pasajera o si pretende sorprendernos con nuevos títulos más adelante. Esperemos que sea el inicio de una larga carrera, porque el actor ha realizado una potente declaración de intenciones con su primera película.

Información de más
  • El papel de Barbara Sugarman fue escrito pensando en Scarlett Johansson. Obviamente, el director se alegró de que la actriz aceptara el papel. 
  • El presupuesto era de 6 millones de dólares. Las últimas cifras revelan que ha conseguido recaudar alrededor de 25 millones, sólo en el territorio norteamericano. 
  • Joseph Gordon-Levitt tuvo que eliminar escenas de alto contenido sexual para su proyección en el festival de Sundance. 
Nota final: 7

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