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Viernes 11 y sábado 12 (Especial Sitges) [Cine]

Este fin de semana ha sido mucho y variado lo que se ha podido ver en el festival de Sitges. De momento os traemos tres microcríticas. El viernes asistimos a 'Upstream Color', lástima que no pudiéramos acudir a la proyección de inauguración que era 'Grand Piano' porque las críticas son favorables y entusiastas. 
También os dejamos las correspondientes a dos proyecciones del sábado 'Magic Magic' y una que formaba parte de una sesión especial, 'The Jungle'. No os perdáis las próximas, os estaremos informando.




'Upstream Color'

El filme que nos presenta Shane Carruth, tras nueve años de inactividad en el largometraje, está siendo incomprendido por cierto sector de la crítica, a mi parecer. Partiendo de que el debut del director fue 'Primer', una cinta con un visionado difícil, no podemos esperar que se aleje de su particular estilo a la hora de narrar. A priori parece que la construcción de la historia es un caos, nada más lejos de la realidad, puesto que su estructura es de lo más clásica: tres actos, tiempo lineal, etc.


La rareza y belleza de la cinta reside en su montaje y su fotografía. Aunque es inusual, comparado con la mayoría de películas, cumple con su cometido narrativo: ahorro mediante elipsis de tiempo, ordenación de los hechos y priorización de aquello que es importante ver. No falta y no sobra nada.

El argumento sí que es poco frecuente, aún así el tema subyacente puede interpretarse con variedad de versiones que comparten un concepto en común. El control involuntario de nuestras vidas, la pérdida de libertad, llegando a extrapolarlo incluso a una visión antisistema. La cinta es de género fantástico, lo que permite que, en el microuniverso creado por Carruth, un cerdo y una persona estén conectados mentalmente. Un elemento que completa al resto convirtiéndose en una metáfora del tema real de la película.

El inicio es original e hipnotizador. La protagonista es raptada y debe realizar una serie de tareas mientras se encuentra en una especie de inconsciencia, que recuerda a la hipnosis. Tal y como la protagonista obedece a todo lo que le mandan, no podemos dejar de obedecer a lo que nos van mostrando, nos dejamos llevar por lo que vamos viendo, mientras poco a poco iremos atando cabos. El diálogo es escaso y está relegado a lo que merece la pena ser dicho. Este punto también dista de lo que nos tiene acostumbrado gran parte del volumen de películas actuales, dónde parece indispensable explicar qué pasa y porqué.

Finalmente, se debe destacar el estupendo trabajo de sonido que cobra una nueva dimensión y protagonismo en la cinta. Sonidos uniformes, rítmicos, que por repetición crean melodías que ayudan a crear la atmósfera magnética que tanto caracteriza a este filme.

Lo mejor: El montaje como herramienta narrativa e hilo conductor de la trama.
Lo peor: El segundo acto pierde fuerza al volverse lento, consiguiendo que te distancies de la acción hasta que llega el desenlace.


'Magic Magic'

Con tantos y tan buenos actores en pantalla, añadiendo su gran acogida en Sundance y Cannes, una espera un peliculón de género con toque indie. Sin embargo, la historia que Sebastián Silva cuenta me dejó fría. Indiferencia de inicio a fin. Aburrimiento.

El guión es pobre y hace aguas por doquier. Normalmente, el protagonista desde el principio hasta el final de la historia busca algo o intenta recuperar el equilibrio que pierde con el primer giro del guión en la trama. Aun sigo esperando ver qué es ¿que no puede dormir? eso más bien debería ser un agravante, porque para películas sobre insomnio está no se acerca 'Al maquinista' ni en sus mejores momentos.



El miedo por el miedo tampoco cuadra como tema principal. Lo único que se me ocurre es que la protagonista tenga un problema mental desconocido que en esa situación concreta salga a la luz, para desconcierto de todos. Al final parece que lo único que se pretende es crear una atmósfera perturbadora e incertidumbre. Sin embargo, la vacilación entre alucinaciones y realidad no nos trasmite ningún dilema, pues en todo momento sabemos que es real y qué se imagina la protagonista sin llegar a ponernos en tensión. Se trata de un "fifty fifty" que no se decanta hacia engañarnos, ni hacia juzgar a la protagonista, por lo que nuestro papel no es el de plantearnos preguntas que nos mantengan atentos a la pantalla, sino que observemos a ver qué pasa, sin mucho entusiasmo. Si no te metes dentro de la historia activamente, al final pierdes el interés.

Asimismo, el trabajo de Juno Templeton y Michael Cera es impecable. Templeton está sublime y Cera, en su línea, nos ofrece el rol de chico rarito, que es lo único que consigue descolocar al espectador.

Lo mejor: la interpretación de Juno Temple y el ritmo que consigue la cinta llegando al clímax.
Lo peor: en el desenlace no te importe el destino de la protagonista.

'The Jungle'

La cinta dirigida por Andrew Traucki es una copia poco trabajada de 'El proyecto de la bruja de Blair'. Lo único que la distancia de la original, a parte de su falta de trabajo por parte de idea original y guión, es la excusa escogida.

En 'The Jungle' un amante de los leopardos organiza una expedición a la selva para conseguir estudiar a los leopardos que viven allí y así conseguir protección para ellos ya que se trata de una especia al borde de la extinción. Hasta aquí es una premisa respetable para escribir un guión. 



El problema es que a partir de ese momento es un seguido de clichés que van ahogando nuestra paciencia hasta que no queremos más que coger el mando y darle al stop (y luego eject) porque parece una tomadura de pelo. Hay tópicos para parar un tren, desde el típico: la selva está maldita, hay cosas colgadas de los árboles que traen mal fario, grabamos un vídeo y al visionarlo vemos que tiene interferencias que pasándolas a cámara lenta dejan ver un demonio (o parte de él), etc.

El problema básico viene en la concepción del tema enlazándolo a un argumento que no le pega nada. En 'El proyecto de la bruja de Blair' van a buscar a una bruja y es lo que se encuentran. En 'The Jungle' van en busca de un leopardo y al final no sabes que se han encontrado, si un hombre lobo o un fake. Decepción y silbidos al salir los créditos finales, no digo más.

Lo mejor: que no dure ni hora y media.
Lo peor: que no hayan optado por arreglar la falta de terror con los típicos sustos.

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