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West Side Story [Cine]

La violencia sólo engendra más violencia. Esa es la frase, no recuerdo de quién, que acude a mi cabeza después de ver este musical hecho película. Era reticente a verla, porque cuando una película tiene ya más de medio siglo y está considerada una película de culto, te da un "nosequé" de que la verla descontextualizada no te guste, o aún peor te horrorice. A mí me ha encantado.



¿De qué va?

En la ciudad de Nueva York dos banda callejeras se disputan el control de la ciudad, los Jets y los Sharks. Los Jets son norteamericanos y los Sharks son inmigrantes de Puerto Rico. En medio de esta batalla dos jóvenes se enamorarán locamente: María y Toni. Ambos están relacionados con cada bando. Tony perteneció a los Jets y es como un hermano para su líder. María es la hermana pequeña del líder de los Sharks. El odio y los malentendidos trabarán este amor prohibido.

La crítica

Es difícil que uno no haya visto estas películas que son consideradas clásicas, míticas y por extensión de culto. Pero a veces sucede. La oferta actual es tal, que cada semana los cines nos ofrecen un nuevo menú completo. Los antiguos primeros platos pasan en poco tiempo a convertirse en entremeses. No ha sido hasta la recomendación de nuestros compañeros bloggers de Cartelera musical que he tenido una excusa para dedicarle a este filme las 2 horas y media que dura.

Hacer una crítica de una película 50 años después de su estreno siempre puede jugar en contra del film, ya que dista mucho de lo que podemos encontrar hoy día, en cuanto a sonido, calidad visual (a no ser que sea una versión remasterizada, pero no es igual) o incluso la manera de contar una historia. Así que intentaré dejar eso al margen.

El género musical es un género bastante marginado y casi todo lo que podemos encontrar son adaptaciones de teatro, como es el caso. Resulta curioso porque a pesar de que la relación con el espectador de este género es amor-odio (hay a quien le gusta mucho y hay quien no lo soporta), suelen tener buenos resultados en taquilla, ya sean buenas o malas películas. Por citar algunas como ejemplo: "Grease", "Dreamgirls", "Moulin Rouge", "Mamma Mia", o a nivel nacional "Al otro lado de la cama", y apunto estamos del estreno de "Los miserables" (que por cierto le tengo ganas).

Yo no me considero del grupo "amor" pero me suelen gustar bastante, supongo que por ese toque irreal de gente que se pone a cantar porque sí. Admitidlo, cuando vais por la calle escuchando música, si supiérais que no os van a mirar raro, también os lanzaráis a darlo todo con baile incluído, lo que vendría a ser dar el cante.

Las diferentes artes tienen algo en común, que no es más que expresar un sentimiento mediante él, porque el decirlo con palabras a veces no es suficiente. En ese sentido es muy lógico que haya películas en las que cuando nos quieran explicar algo nos lo canten, porque la música añade muchas más carga al contenido. Si lo mezclas con el cine, la danza, y encima lo controlas bien pues tienes una bomba de relojería.

West Side Story es una historia precisamente de amor y odio. El odio entre las bandas y el amor de Tony y María. El romance y el conjunto de la trama central está claramente basado en Romeo y Julieta de William Shakespeare. Un amor imposible entre familias/bandas que tiene un final trágico debido a los malentendidos a los que inducen terceras personas. 

Quiero ser franca y hablar sobre lo que me pareció la historia de los tortolitos. Nos quieren hablar de un amor puro. Dos personas que nada más verse se enamoran pérdidamente el uno del otro. Se juran amor eterno, se prometen sinceridad, lealtad y devoción. Esto sólo con verse una vez. Sé que es lo que exije la historia, y sé que hay más temas importantes, y sé que no se tiene por qué explicar una historia como se hace hoy en día pero ¿sólo con una mirada? Soy muy romanticona, pero estos amores tan pasionales que surgen de la nada en nanosegundos, acaban por resbalarme. No paro de pensar que en cuanto tengan ocasión de tener una conversación normal, que no sea acerca de "¡qué guapo eres!" romperán por descubrir que no se caen bien.

Pero, bueno, aceptamos pulpo como animal de compañía. Dejando a un lado la parte amorosa, lo que realmente hay en el fondo de esta historia es la reflexión sobre el odio infundado, los prejuicios, la xenofobia y la violencia en sí.

Tenemos a dos grupo enemistados por el simple hecho de que uno de ellos está formado por inmigrantes. La película no se posiciona de ninguno de los lados, si tú te posicionas en uno de ellos el propio filme te dará dos tortas para quitarte de él. 

Los puertorriqueños aman su tierra natal. No les gusta vivir dónde viven y por lo tanto todo ciudadano norteamericano no les gusta. Se cierran sobre su propia gente y no quieren saber nada del resto del mundo. Las chicas (sus novias, hermanas y amigas) les darán una lección diciéndoles todo lo bueno que hay en América y lo mucho que les gusta estar en NY, si abrieran un poco su mente lo verían. Todo a ritmo de la popular canción "America".

Los norteamericanos son una panda de delicuentes que apenas pasan de la adolescencia y que se creen reyes del mundo por que la gente de su barrio les tenga miedo. Todo gira entorno a infundir miedo a los demás y sobre todo a los que ellos consideran sus enemigos. Lo que les van a recordar es que ellos sí serán estadounidenses, pero sus padres y sus familias son, o fueron en su momento, inmigrantes igual que esos que ellos llaman escoria. No trabajan ni dedican su vida a nada productivo, son enfermos de la sociedad según dicen ellos mismos. Se escudan en que es por culpa de los demás el ser así. Por sus padres, la educación, etc. La sociedad los margina porque no han sabido hacer algo de provecho o tener metas y sueños que guíen sus vidas.

Así que todos reciben un cubo de agua fría. A pesar de querer estar enfrentados, el amor que se profesan María y Tony hará que todos tengan que abrir un poco los ojos y darse cuenta de que están en el mismo bando. De que la violencia no es el camino y que sólo les llevará a un desastroso final. No pueden utilizar la cobarde excusa de que son así por culpa de los demás, porque ellos tienen la capacidad de elegir que hacer con sus vidas y como comportarse en el mundo que les toca vivir. Han elegido mal y por eso los comparan con María y Tony quienes, partiendo de una misma realidad social, han huido de ese destino para elegir un camino opuesto y común.

La película tiene una gran carga en ese aspecto, quiere concienciar de un problema real que existe en la sociedad. Es un tema universal porque lo era tan cierto en el 60 como 50 años después.

La parte más cercana al espéctaculo: bailes, canciones, escenografía, etc. se acercan a la teatralidad pero la verdad es que están muy bien incrustados dentro de la película. El juego de los escenarios es perfecto y las canciones acordes a la trama, a la idea central de la película, a lo que requiere la historia. Lo que me gusta de West Side Story es que todo está al servicio del tema central y que no se distrae con canciones de más o con subtramas que al final sobran. No está hecha para ser una película bonita solamente, sino para hablar de algo más. Sin embargo, también es entretenida, a ratos divertida y con canciones que acabas tarareando (tengo enganchada desde ayer la de "I feel pretty").

Es cierto que al provenir del teatro el aspecto visual está muy cuidado porque las coreografís tienen que encajar perfectas en los escenarios. Los colores están diferenciados siempre que vemos a una banda o a otra o estamos en una zona neutral o en una zona de batalla.

Las interpretaciones no son increíbles, en muchos casos están forzadas y resultan postizas. Puede ser, otra vez, por proceder del teatro y estar encarada a los números musicales. A veces carga un poco pero es soportable, más sabiendo que la película es de los sesenta. Entonces la gente iba al cine a pasar la tarde y a veces de la sensación de que no se esmeraban mucho en ese aspecto (me vienen a la cabeza muchos besos "de película" que los ves hoy y son horrorosos, por lo falsos que se ven).

Igual que nos la recomendaron, yo también os la quiero recomendar, la verdad es que fue una grata sorpresa. Todo un arsenal artístico. Una película bastante redonda y que te entretiene a la par, que recordarás porque la historia no deja indiferente.

Información de más:

  • Natalie Wood que interpreta a María fue doblada en las canciones por Marni Nixon.
  • Las escenas de baile en la apertura del filme fueron rodadas en el Upper West Side de Manhattan, donde el Lincoln Center se encuentra en la actualidad. Los edificios estaban en proceso de ser demolidos para dar paso al Lincoln Center. La demolición de estos edificios se atrasó para que el rodaje de estas secuencias se pudiera completar. 
  • Los derechos de la obra se compraron por 375.000 dólares.
  • Fue ganadora de 10 oscars.


Nota final: 8


3 comentarios:

  1. Bastante de acuerdo con la crítica. Tal vez discrepo con las interpretaciones ya que tanto Anita como Bernardo hacen papelones, sobre todo ella. Y ambos ganaron el Óscar a mejor actriz y mejor actor de reparto, respectivamente. Los bailes y las canciones lo mejor, personalmente me fascina 'América'. Enhorabuena!

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    1. Cierto. Sí es verdad que Anita y Bernardo tienen dos buenos papeles. Ella es mi personaje favorito en eso tengo que darte la razón. Vais a publicar vuestra crítica también ¿no? En cuanto la publiquéis le echaré un vistazo.

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  2. Despues de leer tus critics siempre me entran ganas de verla, pero esta vez, a pesar que me ha despertado el gusanillo, creo que me resitire. Creo que la he visto a trozos, cuando en años atras solo teniamos 2 canales de tv. y te repetian cada año las mismas pelis. Pero , como siempre, no descarto volver a verla.... aaarrrggg! Reconozco que cuando la vi, hace ya muchisimos años, no tenia el criterio que tengo ahora, y nuevamente me has ganado.

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